Los millenials y los wearable para leer sus correos electrónicos

Los millennials son la generación que ahora mismo tiene entre 18 y 34 años. No tienen miedo a compartir sus opiniones, fotos, a dar que hablar con sus pensamientos y sus looks, muchos de ellos extravagantes o poco usuales. Llegaron al mundo con Internet y manejan los dispositivos tecnológicos como si hubiesen nacido programados para este fin. Son esta generación de jóvenes y de ya no tan jóvenes la que está actuando de motor económico, al demandar a las empresas tecnológicas todo tipo de aparatos, que de algún modo nos facilitan tareas que hace unas décadas eran terreno de la ciencia ficción.

Antes de que se desarrollara lo que ya vamos conociendo como el Internet de las cosas y el Big data, la única manera de saber las opiniones y necesidades de un grupo de población amplio era a través de encuestas realizadas por medio del envío masivo de papeletas vía postal, encuestas o mediante correo electrónico, esta última opción típica de la última década.

En la actualidad, las empresas cuentan con todo un banco de datos que les permiten crear productos ya no personalizados, sino hiperpersonalizados y destinados a un consumidor potencial o fiel. Lo que se conoce como optimización del proceso de un negocio, es decir, desde que se desarrolla una idea hasta que se convierte en producto, y se dirige a un target group en concreto, se ha agilizado y perfeccionado con las herramientas que las empresas de tecnología están poniendo a nuestra disposición.

Un ejemplo de lo que venimos comentando hasta ahora tiene que ver con lo que por un tiempo vino a ser una una visión agorera respecto al correo electrónico, al poder quedar tal vez desbancado por el ascenso de las redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram. Esta visión pesimista venía a estar relacionada con la generación de los millenials o nativos digitales, que dejarían de utilizar el email como canal para informarse de noticias, productos, servicios, etc.

Sin embargo, si dirigimos la mirada a datos factuales, tenemos que en el año 2014 había contabilizadas 4.1 billones de cuentas de correo electrónico, y se prevé que para finales de 2018 sean unas 5.2 billones de cuentas. Según un estudio de McKinsey & Company el e-mail marketing sigue siendo a día de hoy hasta 40 veces más efectivo que Facebook y Twitter juntos.

Aunque lo que tal vez deberíamos tener en cuenta es que la generación de los nativos digitales es la generación del móvil y no del ordenador de mesa o del portátil. En la pausa del café en el trabajo, en los trayectos cortos del autobús o el metro, e incluso en el intervalo del semáforo del rojo al verde en bicicleta, coche o monopatín, se mira el móvil y si ha llegado un correo nuevo, ¿Por qué no abrirlo?

Y del móvil, los nativos digitales siguen demandando más y más e invitan a las empresas de tecnología a ponerse a su altura y a desarrollar nuevos dispositivos, que flexibilicen aún más las tareas que son propias de momento de los smartphones.

Y como la tecnología no se puede quedar atrás, tenemos ya los nuevos dispositivos desde los que cada vez más los nativos digitales consultan su correo electrónico, que son los wearables o tecnologías ponibles, como podemos comprobar en la guía digital de 1and1. De todos estos aparatos "ponibles"es el smartwach el que ha pegado más fuerte. En 2015 se vendieron alrededor de 30 millones de estos dispositivos, y se calcula que si esta tendencia sigue al alza para el año 2017 sean ya 66 millones de relojes inteligentes por todo el mundo.

Esto se traduce según lo expuesto a lo largo de este artículo en que más que dejar de mirar nuestro correo lo que se hará, será revisarlo desde nuestra muñeca, lo que supone un nuevo y auténtico desafío para las empresas de tecnología para adaptar estas pantallas pequeñas a los ojos exigentes del lector.