Los astronautas que tuvieron «lo que hay que tener»

El documental «Los verdaderos elegidos para la gloria» se estrena en Disney+ el día 20

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Los héroes que todos conocemos nacen muchas veces de la locura, de ideas que pasan por la mente de un soñador y que acaban convirtiéndose en realidad. Los siete de Mercury fueron ambas cosas, locos y soñadores, y para los americanos los verdaderos patriotas de la década de los años 60. A finales de la década anterior la guerra fría había salido de los despachos, del campo de batalla e incluso del planeta Tierra y se había trasladado al espacio, donde había comenzado una carrera espacial contrarreloj por conquistarlo.

La entonces Unión Soviética había lanzado el satélite Sputnik 1 el 4 de octubre de 1957 y menos de un mes más tarde, el 3 noviembre, el Sputnik 2 que llevó a la perra Laika al espacio. Pero el verdadero quebradero de cabeza para Norteamérica fue la filtración que indicaba que el siguiente paso ruso sería poner a un hombre en la órbita terrestre. Estados Unidos no podía permitirlo así que la recientemente creada NASA creó la profesión de astronauta y presentó ante el mundo el 9 de abril de 1959 a los siete de Mercury: Scott Carpenter, Gordon Cooper, John Glenn, Gus Grissom, Wally Schirra, Alan Shepard y Deke Slayton. Siete hombres elegidos y entrenados para ir al espacio por su país.

Los 7 elegidos

«Elegidos para la gloria» es una serie ficcionada basada en «Lo que hay que tener» («The right Stuff») de Tom Wolfe producida por Leonardo di Caprio disponible en Disney +, y que ambientada en la década de los 50 cuenta la lucha por ser el primer país en llevar un hombre al espacio, pero también las vidas de estos siete hombres que vivieron el primer reality de la historia. El próximo 20 de noviembre y de forma paraela la plataforma estrena «Los verdaderos elegidos para la gloria» en la que Tom Jennings ha realizado para National Geographic un documental en el que recupera cientos de horas de archivos de cine, emisiones de radio, entrevistas y películas caseras, mucho de ello inédito.

Imágenes inéditas

El director y guionista, ganador de un Emmy y del premio Peabody habló con LA RAZÓN sobre la cinta: «Surgió de otra que hicimos el año pasado para National Geographic llamada `Misiones Apolo a la Luna´. Habíamos reunido mucho material, como pueden imaginar, de la NASA y otras fuentes, y también obtuvimos un montón de imágenes y material de Mercurio, así como Géminis, el programa intermedio». Dado el éxito del proyecto anterior, Jennings y su equipo propusieron a la cadena hacer un documental que acompañase a la serie ficcionada de «Elegidos para la gloria», y las imágenes que han usado «sólo se emitieron una vez hace 70 años o no se han visto nunca».

El material es una auténtica joya sobre la carrera espacial. Jennings destaca que no se trata solo de «los cohetes en sí», si no que veremos «lo que pasaba en la Tierra entre bastidores con los astronautas y también el público americano y cómo percibían el programa espacial». «Los verdaderos elegidos para la gloria" son una inmersión total en la vida de estos pioneros y saltaremos de los entrenamientos de la NASA hasta su tiempo con sus familias: «Pudimos acceder a las películas familiares de uno de los más famosos de los siete de Mercury, John Glenn, gracias a que se donaron a la Universidad Estatal de Ohio, en Columbus».

También la música, producida por Hans Zimmer, va acompañada de música de la época. Para completar, el director añade “muchas grabaciones de radio del sur de Florida, de pequeñas estaciones de radio del sur de Florida que nunca han sido emitidas antes”. La guinda son entrevistas con el autor Tom Wolfe sobre “The Rigth Stuff” a finales de los 70, fascinantes para Jennings: “Wolfe es muy elocuente yhabla muy bien, y ha pasado años investigando a los astronautas y sus familias que escribieron ese increíble libro. Así, Tom Wolfe casi se convierte en nuestro narrador en tiempo real. Y eso fue muy emocionante para nosotros porque mucho de eso no había oído nunca”.

Ritmo trepidante

Además de todo el material, el propio Tom Jennings cuenta con una manera personal y única de usarlas para contar una historia. «Fui periodista en mi primera carrera antes de empezar a hacer documentales», con lo que pretende explicar que no le gusta añadir entrevistas con personas actuales o expertos al estilo de bustos parlantes «que te expliquen cómo era en aquel entonces», y sí quiere conseguir que sus películas «sean casi como máquinas del tiempo para un espectador. Que cuando empiece a verlas, sienta que está en 1970-1971». Y para ello, todo su equipo tuvo que dedicar unos 14 meses y verse la friolera de 10.000 fotografías de la NASA («les gusta mucho hacer fotos»), además de las fotografías de los medios de comunicación. «Diría que fácilmente vimos unas mil horas de imágenes de la NASA y de fuentes de noticias», asegura Jennings, que destaca el trabajo de su equipo qué ya saben dónde buscar estos “materiales raros” y poseen “un muy buen sentido de la Historia”.

El documental resume en sólo dos horas una época convulsa de una América que encontró en la carrera espacial una esperanza para su estilo de vida y sus creencias. Pero la verdadera historia nos la cuenta Jennings, y es que «el primer resultado fueron 8 horas de documental, con todo lo que nos gustaba. Luego empezamos a recortar y lo apretamos hasta las 3 horas. Y entonces tuvimos que empezar a tomar decisiones muy difíciles: La última parte, esto que puedes imaginar es muy frustrante porque tuvimos que, ya sabes, dejar cosas atrás o acortar secuencias en las que teníamos mucho material bueno».

Gusto por los temas polémicos

A Tom Jennings siempre le gustan los temas polémicos. Por eso sus anteriores documentales versan sobre personajes como Lady Di o Malcom X. «En ´Diana: en sus propias palabras´, conseguimos que Andrew Morton nos permitiera usar sus cintas de su libro sobre ella», explica Jennings, que matiza que su intención siempre es «presentar una película a una audiencia que cree conocer la historia, pero luego mostrarles que no conocen ni la mitad: hay mucho más que ha sido olvidado y muchas cosas que nunca hemos visto. Hay una parte del drama humano con estas historias que podría ser olvidada con facilidad porque sólo marcamos la casilla y la historia de que esto sucedió. Y luego seguimos adelante».