Toros

«Ahora se torea mejor que nunca, casi se roza la perfección»

De izquierda a derecha, Ismael del Prado, redactor de la sección de Toros de LA RAZÓN, los ganaderos Victoriano del Río y José Escolar; Arrate Oromí Sáenz de Navarrete, directora gerente del Club Financiero, los diestros Miguel Abellán y Juan del Álamo; y el sastre de toreros Justo Algaba.
De izquierda a derecha, Ismael del Prado, redactor de la sección de Toros de LA RAZÓN, los ganaderos Victoriano del Río y José Escolar; Arrate Oromí Sáenz de Navarrete, directora gerente del Club Financiero, los diestros Miguel Abellán y Juan del Álamo; y el sastre de toreros Justo Algaba.

Los profesionales de toro repasan este San Isidro y la actualidad de una Fiesta «evolucionada» en las tertulias de San Isidro del Club Financiero Génova de LA RAZÓN

Sonaron ayer clarines y timbales en el Club Financiero Génova para inaugurar las tertulias taurinas de San Isidro de LA RAZÓN, donde los protagonistas del toro abordaron con temple y profundidad la actualidad taurina. El mes de feria en Las Ventas, la situación actual del toreo y de sus actores y el futuro de la Fiesta fueron los principales toros reseñados con los que tuvieron que lidiar los ganaderos Victoriano del Río y José Escolar; los matadores de toros Miguel Abellán, David Mora y Juan del Álamo; el sastre de toreros Justo Algaba e Ismael del Prado, redactor de la sección de Toros.

«En estadística, de momento, no es una feria abultada, pero están pasando cosas importantes en este San Isidro», empezó Miguel Abellán con el primer lance de recibo. «De todas las corridas, vimos una muy buena de Victoriano del Río y toros interesantes de José Escolar», destacó el madrileño. Justo Algaba se atrevió a pegar la segunda verónica: «El tercer toro de Victoriano me llenó de satisfacción por su forma de entregarse». El sastre se refería a «Artillero», el negro listón al que Alejandro Talavante le cortó el pasado miércoles las dos orejas.

Precisamente los trofeos son lo menos relevante para José Escolar: «Las orejas cortadas en una tarde a mis toros es lo que menos me importa». Sobre el encierro que lidiaron el domingo 12 de mayo Rafaelillo, Fernando Robleño y Alberto Aguilar, el ganadero aseguró estar «contento y satisfecho con lo que hicieron con los toros». El criador no dudó en defender a sus cárdenos «Albaserradas» con el siguiente remate: «En Madrid salieron como son; los diferentes triunfos y premios en Francia son por algo».

Cambiaron el tercio y los dos pasos por el caballo, como corresponde en la primera plaza del mundo, los dieron Juan del Álamo y, de nuevo, Abellán. «En esta feria, las figuras han estado todas bien, quizás Morante ha sido el que peor suerte ha tenido», resumió el madrileño. Mientras, el salmantino hizo referencia a su paso por Las Ventas, donde cortó una oreja: «Lo peor de ese día fue el piso porque hubo toros con transmisión, profundidad y el público entendió las condiciones en las que estábamos toreando». Y es que el granizo fue un protagonista más en la tarde del 19 de mayo. «La entrega, mi actitud, hicieron que consiguiera la oreja, un trofeo de mucho peso en este momento», aclaró Del Álamo. El momento de las banderillas fue protagonizado por David Mora, que llegó al Club Financiero tras tentar en la ganadería de Baltasar Ibán, hierro que lidiará en su tercera actuación en Las Ventas. Estuvo en la finca, pero no quiso ver el encierro de Madrid: «Nunca me ha gustado ver las corridas en el campo, te condiciona mucho mentalmente». Ante ese par, Abellán junto a Victoriano del Río matizaron «la diferencia de un toro en el campo, en los corrales de la plaza y en el ruedo». Todos estuvieron de acuerdo en que, a pesar de las libretas ganaderas y de las hechuras, el toro siempre puede sorprender a lo largo de la lidia. «Muchos toros de salida los ves imposibles y luego se entregan», matizó Juan del Álamo.

Una vez más, pañuelo blanco. Cambio de tercio. El toro de la crisis llegó para ser lidiado por los ponentes. Quien le dio los primeros doblones fue Justo Algaba, que evitó la áspera embestida del ejemplar: «Las fiestas no se entienden sin toros, por ello, aunque haya menos, seguirá habiendo festejos taurinos». Y añadió que «actualmente se torea mejor que nunca, se compone mejor la figura y se roza la perfección».

David Mora quiso llevar el toro a los medios: «También es verdad que el toreo actual se hace con un tipo de toro que han creado los ganaderos; es la actualización del animal al toreo moderno».

Sin embargo, Miguel Abellán es uno de los que no puede hacer el toreo actual al topar con la dura embestida del ejemplar en suerte: «El toreo merece la pena cuando estás arriba o empezando y en la lucha de poder ser torero». Al verse en un término medio, el madrileño decidió el año pasado no vestirse de luces. «Podría haber toreado veinte corridas de toros pero ¿en qué condiciones?», preguntó Abellán. No obstante, los micrófonos de Canal+Toros le acogen en todas las novilladas, algo que le ha servido para darse cuenta «de lo difícil que es transmitir los conocimientos que posees sobre un tema de forma que lo entiendan los espectadores».

A Justo Algaba le gustó la tanda del madrileño y alabó su «entonación» cuando explica lo que ve en el ruedo. Pero también le gustó la labor de Mora, a quien le felicitó por «la maestría demostrada» en sus dos tardes en Madrid y por «la seguridad» que imprimió en el ruedo. La misma que, según Victoriano del Río, plasmó Sebastián Castella el miércoles ante sus toros: «Era la primera vez que toreó para él en Madrid; muy despacio, bajando la mano».

Al toro de la tertulia le quedaban dos tandas antes de recibir la suprema. Así, una vez analizado lo sucedido hasta la fecha, tocaba abordar el futuro. ¿Y lo que queda de feria? Para sustituir a Iván Fandiño el próximo 30 de mayo suenan algunos nombres, «pero el más justo sería el de Fernando Cruz», apuntó Abellán, al no torear la corrida del domingo de Montealto. En ese momento, Justo Algaba recibió un mensaje del torero. Casualidad que le sirvió al sastre para hacer referencia a sus innovaciones en los vestidos de torear: «Juan José Padilla encargó cinco para la corrida de la Beneficencia en Madrid; sólo puedo decir que el color es el azul y que habrá sorpresas». Ahí dejó la serie el «diseñador», como él se considera. Algaba asegura no tener sucesor; por ello, los vestidos de luces serán los herederos de sus conocimientos. Y esos ternos, podrán verse en un museo que el sastre tiene pensado ubicar en su sede de la calle La Paz, de Madrid. «Museo 3001 se va a llamar y serán dos plantas llenas de vestidos que plasmarán una historia que todavía no se ha escrito», concluyó Algaba. La estocada perfecta a una tertulia con afición y pasión por los toros. Sin puntilla. De triunfo.