Sevilla

Esaú Fernández arranca la primera oreja de la Feria de Abril

Esaú Fernández arranca la primera oreja de la Feria de Abril
Esaú Fernández arranca la primera oreja de la Feria de Abrillarazon

La Maestranza (Sevilla). Segunda de la Feria de Abril. Se lidiaron toros de Fuente Ymbro, bien presentados. Deslucidos en su conjunto, resultaron más potables 1º y 4º, aunque tampoco terminaron de romper. En el resto, predominaron mansedumbre y sosería. Media entrada.

Javier Castaño, de espuma de mar y oro, estocada (silencio); estocada, descabello (saludos). Paco Ureña, de pizarra y oro, estocada (silencio); dos pinchazos, aviso, estocada casi entera, cinco descabellos (silencio). Esaú Fernández, de barquillo y oro, estocada (oreja); estocada (silencio).

Se esperaba ayer mucho más de la corrida de Fuente Ymbro, que sigue sin suerte en Sevilla, en una tarde que no terminó de romper pese a que Esaú Fernández arrancó casi de manera literal la primera oreja de esta Feria de Abril con sus ganas. Además, Ureña dejó buen sabor de boca con el lote más deslucido.

Como en tardes anteriores, el sevillano llegó muy dispuesto al coso del Baratillo. Se fue a portagayola –como en el sexto– y, luego, estuvo muy participativo con el capote. El toro, mansurrón, no quería pelea, pero el torero sí. Cuando nadie lo esperaba, puso la muleta en la misma cara de la res, cerró su huida e hilvanó dos tandas tan meritorias como brillantes e inesperadas por la condición del toro, del que estuvo muy por encima. El espadazo fue certero y ató la oreja. También estuvo acertado con la tizona en el que cerró la tarde. Ese sexto fue un toro muy irregular en sus embestidas y sin ofrecer el juego deseado. Firme y convencido, el torero lo intentó sin éxito sobre ambas manos.

Javier Castaño no pudo rematar su faena al primero de la tarde. Cumplió con el capote y saludaron, como es habitual, David Adalid y Fernando Sánchez en banderillas. El trasteo tuvo un prometedor comienzo en redondo con tandas bien fraguadas ante un toro con nobleza y buen son, pero que se vino a menos enseguida y cabeceó en exceso. El recurso del diestro fue un arrimón, no muy bien admitido por el tendido.

Al cuarto le aplicó una faena que tuvo altíbajos y sus mejores momentos en el toreo en redondo. Tandas de buen trazo, intercaladas con otras menos destacadas con un animal que manseó en los primeros tercios, pero que mejoró en la franela.

No tuvo suerte Paco Ureña con el astado de su presentación en La Maestranza. Un animal corretón en los primeros tercios, que resultó huidizo cuando tomó la muleta. Estuvo sereno el murciano e intentó hacerse con una embestida cada vez más difícil. Tampoco le propició opciones el quinto, sosito y sin emplearse. Mostró muy buenas maneras el torero que prácticamente tuvo que inventarse a su oponente. En resumen, no tuvo suerte en su estreno, pero habrá que contar con él para el futuro.