«Fear The Walking Dead»: Los zombies, en la frontera

La producción –cuya tercera temporada estrena el lunes AMC– refleja la tensión que se vive en los límites geográficos entre EEUU y México provocados por Trump

Uno de los protagonistas, Cliff Curtis, se enfrenta a un grupo de muertos vivientes

La producción –cuya tercera temporada estrena el lunes AMC– refleja la tensión que se vive en los límites geográficos entre EEUU y México provocados por Trump.

Dos meses después del final de la séptima entrega de «The Walking Dead», los muertos vivientes regresan a la pequeña pantalla gracias a su «spin-off», «Fear the Walking Dead». La producción, creada por Robert Kirkman y Dave Erickson, estrena su tercera temporada de dieciséis episodios, que se emitirán en dos tandas de ocho. Esta práctica es algo ya habitual, porque las cadenas siguen la estrategia de interrumpir su emisión para dejar a los espectadores con la miel en los labios y volver con más fuerza. La serie se emite en nuestro país a través de AMC desde el lunes a las 22:10 horas.

En el desenlace de la segunda, los protagonistas emprendían caminos distintos y tuvieron que tomar decisiones difíciles que les obligaban a cambiar los planes que tenían previstos. Por un lado Travis se reencuentra con Madison y su hijastra Alicia, lo que es una buena noticia aunque sea provocada por un hecho devastador: la muerte de Chris, su hijo, a manos de unos turistas que no querían hacerse cargo de él tras resultar herido en un accidente. Travis, enloquecido por el dolor, los asesina. Así comienza una brutal espiral de violencia en la que los espectadores descubren su lado oscuro.

Una emboscada

Alicia también se ve afectada por el trepidante desenlace de la segunda entrega, en la que la joven tuvo que ver cómo moría su amigo Andrés. Junto a su madre y Travis emprende una huida en la que los peligros acechan desde cualquier parte del polvoriento camino. Muy cerca de ellos estará Nick, su hermano, del que se separaron al comienzo de la temporada. El joven también ha vivido sus aventuras y, tras un sangriento enfrentamiento con un grupo de narcos, huye de la colonia en la que vivía. En su primera acción como líder se ve envuelto en una emboscada de la que logra escapar, pero su estado de ánimo se ve muy mermado. Los nuevos episodios se centran en la frontera de Estados Unidos con México. Es un límite geográfico que el apocalipsis zombie ha desdibujado, pero que los países se esfuerzan por mantener al precio que sea. Es en ese escenario en el que Madison y su familia intentan reconstruir la sociedad en la que viven y también solucionar los problemas que surgen en ambos lados. La tarea es difícil si tenemos en cuenta la relación política entre los dos países a lo largo de la Historia.

Por su parte, Strand, del que ya conocemos su espíritu emprendedor, trata de aprovechar las oportunidades que ofrece el nuevo mundo en su propio beneficio. Una empresa que, como ya hemos podido ver en el tráiler de AMC, puede situarle ante una situación peligrosa. Y Ofelia, la joven que les acompaña desde su huida de Los Ángeles, debe poner a prueba su capacidad de supervivencia. Para ello tiene que demostrar si ha heredado de Daniel, su progenitor, el carácter y la casta que le ayudan a sobrevivir en las duras condiciones a las que le someten sus captores.

Entre las novedades de la tercera temporada se encuentra Russell Otto, el personaje que encarna Dayton Callie, al que hemos podido ver recientemente en «Hijos de la anarquía». Otto, que apareció fugazmente al final de la segunda entrega, se incorpora al elenco regular de la serie y se mete en la piel de un tipo que «no es muy diferente a los personajes que ha interpretado en otras series». Así lo afirma el productor Dave Erickson, que añade que «es rudo y puede ser violento cuando tiene que serlo pero a la vez es un hombre con su propio código moral».

Esta no será la única incorporación. Emma Caulfield, conocida por su papel de Anya en la mítica «Buffy, Cazavampiros», se suma al reparto de la serie, aunque la cadena no ha dado a conocer más detalles sobre su papel. En algunos foros dedicados a «Fear The Walking Dead» se está especulando con la posibilidad de que pueda encarnar a la villana a la que deban enfrentarse los protagonistas. Además, Daniel Sharman –el hombre lobo Isaac Lahey en «Teen Wolf»– se pone en la piel de Troy, un superviviente carismático y cruel. Tal y como desveló Erickson en una entrevista con TVline, Lahey será el hijo de Otto, la auténtica amenaza que pone en peligro el rancho al que van a parar los protagonistas.

A pesar de que su relevancia mediática y las audiencias son mucho más discretas que su serie madre, «The Walking Dead», AMC confía en la producción. De hecho, en abril anunció su renovación por una cuarta temporada. Esa nueva entrega, como le sucediera a su predecesora, deberá encontrar un nuevo productor ejecutivo y guionista principal. La tarea de coordinar una producción tan importante y compleja como esta termina agotando a más de uno, y Erickson ha confirmado que abandonará la historia para centrarse en nuevos proyectos.

Realidades paralelas

Con todo el verano por delante para sorprender y agradar a sus seguidores regresa con la responsabilidad de aprovechar el enclave en el que se desarrolla la producción y la historia que quiere contar. O más bien los paralelismos que podemos encontrar entre el relato creado por Kirkman y Erickson y la realidad que Trump ha impuesto en Estados Unidos. Con la expansión de la plaga zombie, los países deben replantearse su situación estratégica y su relación con los países de alrededor. Y los estadounidenses no son bienvenidos al otro lado de la frontera, al igual que para el inquilino de la Casa Blanca, los mexicanos, y todo aquel que provenga de Iberoamérica, debe permanecer fuera de su país.

Poco o nada se sabe de ese muro que Donald Trump utilizó como uno de los puntos clave de su campaña y que pretende que mantenga a raya la inmigración ilegal. Más claro parece que Travis se convierta en una figura clave del nuevo futuro de los supervivientes que tratan de sobrevivir a los muertos vivientes y a los terribles seres humanos que el apocalipsis zombie ha dejado tras de sí.