Los superhéroes sacan pecho

Historia estrena hoy una serie documental sobre los inicios y el presente del cómic.

La producción aborda el impacto de Superman, Batman y Spiderman, entre otros, en el imaginario colectivo estadounidense
La producción aborda el impacto de Superman, Batman y Spiderman, entre otros, en el imaginario colectivo estadounidense

Historia estrena hoy una serie documental sobre los inicios y el presente del cómic.

La cultura popular no se entiene sin el cómic a pesar de que en sus inicios era un subproducto, en teoría, limitado a los niños e ignorado por las élites culturales. Sin embargo, hubo dos editoriales estadounidenses –DC Comics y Marvel– que no solo le pusieron en el mapa, también lo convirtieron en una industria que mueve cifras multimillonarias, tanto por las ventas como por los ingresos que reciben por las adaptaciones cinematográficas y televisivas de sus héroes. Además de la rivalidad que se creó entre ellas. Para entender su evolución desde hace casi un siglo, Canal Historia estrena hoy, a las 22:00 horas, «Superhéroes», una miniserie documental de cuatro horas.

Todo empezó en 1938. El escritor Jerry Siegel y el artista Joe Shuster vendieron por la cifra de 130 dólares a National Allied Publicatons –que luego se convirtió en DC Comics– un personaje insólito que crearon en 1933, Superman. Con su traje azul y rojo, una capa y una «S» en el pecho, se convirtió en un referente sobre todo por su doble personalidad: su percha musculosa y sus superpoderes se escondían tras la fachada de un hombre insignificante, Clark Kent, para el que se inspiraron en el físico del cómico Harold Lloyd. El éxito fue instantáneo y rápidamente encontró otras ventanas de exposición como seriales radiofónicos a la espera de que llegasen los cantos de sirena de la televisión y el cine.

Propaganda de guerra

Un año después nació Marvel Comics que debutó con el androide conocido como Antorcha humana. En 1941 irrumpió Capitán América. Ambas compañías aprovecharon el contexto político. Hitler dominaba Europa y aspiraba a hacer lo mismo con el mundo. Mientras, Estados Unidos observaba con cautela sus movimientos, hasta que finalmente entró en guerra en 1941. Los héroes estaban llamados a elevar la moral del pueblo y de las tropas. Y no les fue nada mal, ya que se llegó a vender más de un millón de ejemplares de una entrega de «Capitán América» en que golpeaba al Führer.

A lo largo de las décadas ambas empresas –creadoras de un universo de superhéroes como Batman, la Mujer Maravilla, Flash, Linterna verde, Liga de la Justicia, Spiderman, Iron Man, Hulk, Thor, Daredevil y los X-Men, entre otros muchos– las pasaron de todos los colores. Del éxito al declive, pasando por un renacimiento. Lo único que se mantuvo fue la rivalidad entre ellas. Eso sí, hay que reconocer que aún en sus peores momentos siempre han intentado ser un reflejo subliminal del sueño americano y también de sus miserias.

La producción, narrada por el actor Liev Schreiber, se centra en tres pilares. «La verdad, la justicia y el estilo de vida americano» indaga en su legado, la evolución de los personajes y su impacto en la cultura. «Grandes poderes y grandes responsabilidades» se centra en la década de los 60 y en el proceso de reconversión de los superhéroes. En ese tiempo fue clave Stan Lee, que dotó a Batman y a Hulk de un lado oscuro, al tiempo y se abordaban sin tapujos las problemáticas del momento como el racismo y las drogas. En «Cualquiera puede ser un héroe» entra de lleno en cómo se abrieron a las grandes audiencias a partir del estreno de «Superman» (1976), que inicio una serie de adaptaciones cinematográficas hasta llegar a los videojuegos.

El documental cuenta con el testimonio de algunos de sus estandartes como Lee (el creador de Universos Marvel), Adam West (el Batman televisivo recientemente fallecido), Lydia Cartel, que interpretó a Wonder Woman en la pequeña pantalla, Joe Simon, el co-creador de el Capitán América, y Jerry Robinson, que ayudó a que tomase cuerpo Joker.