Grüss Gott Petra! ya estoy en Viena

Olvida por unos minutos el Coronavirus y apúntate a esto que no es un plan, sino un planazo

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Antes de llegar a donde me había citado Petra, las mariposas en el estómago estaban disparadas. Quedar con amigos, con los que has compartido tantas carcajadas, ocasiona risas incontenibles desde que te lo vas imaginando. Si algo tiene Petra Engl Wurzer, son buenos gustos. En los viajes de trabajo que hicimos juntas, y a pesar de que el grupo de ejecutivas en Europa era grande, por lo general terminábamos juntas y buscando el punto divertido de los meetings. La sensación de llegar a Viena y que “las mariposas” se despertaran, no me pasó solamente una vez, hubo otro momento que volvieron a bailar de manera abrupta, pero esta vez, a ritmo de vals vienes.

Patricia Narro, es una mujer súper activa, trabajadora, viajera y se podría decir “mexicana-vienesa”, me propuso ir al baile de debutantes. El baile fue en el Hofburg, en el salón de fiestas del Palacio Imperial, en donde Sisi seguramente bailó. La “fiesta” a la que fuimos era el “Baile del Organismo Internacional de Energía Atómica, sus hijos participaban con el principal grupo de jóvenes. Era una ocasión única de llevar a cabo un deseo, estar en ese palacio y bailar un vals como Dios manda.

Hoy nos llevan a sus sitios y paseos personales por la capital de Austria, un lujazo.

A mi algo me pasa con Austria. Salzburgo, por ejemplo, merece otro artículo. Lo de aquella tarde en “la casa” de un noble austriaco y lo de las visitas posteriores...Os lo cuento próximamente.

A Petra le gusta el arte, la historia, la cultura y la buena gastronomía. En este viaje nos vamos con ella a uno de sus sitios favoritos, un rincón secreto en Viena. Iremos rumbo a la catedral de San Esteban, el símbolo religioso más importante de la ciudad. La construyeron sobre las ruinas de una iglesia románica dedicada al santo en 1147. El interior de la catedral, alberga los restos mortales de gran parte de los miembros de la familia Habsburgo y fue el lugar de boda y posterior funeral de Mozart . El Emperador Federico III está enterrado aquí y se aprecia muy bien que es su tumba por su impresionante sarcófago de mármol, tan solo la tapa del sepulcro pesa ocho toneladas. El Príncipe Eugenio de Saboya, tiene su sepultura en su propia capilla, y en las catacumbas, está enterrado el duque de Habsburgo Rodolfo IV «el Fundador», que sentó las bases de la nueva construcción gótica en 1359. En las catacumbas se encuentran los mausoleos de los cardenales y los arzobispos de Viena.

Catedral de San Esteban en Viena FOTO: Christian Stemper © WienTourismus/Christian Stemp

Al salir de la catedral caminaremos tres minutos, para llegar al sitio que Petra misma lo califica de “funky” y sí que lo es, un sitio muy auténtico. Miznon está de moda y este es el secreto: si buscáis el local por su nombre que es Miznon, nunca lo vais a encontrar, teneis que buscar un local con el nombre de “Gastwirtschaft” (restaurante vienés muy tradicional ) Dentro os llevareis la sorpresa de que es todo lo contrario a lo que ostenta lo que dice el letrero. Es un local con mesas largas que se comparten y las sillas son butacas antiguas de colegio. Aquí lo suyo es pedir la Cauliflower slowly roasted , la coliflor asada que es famosísima.

MuseumsQuartier / MuseumsQuartier FOTO: Christian Stemper © WienTourismus/Christian Stemp

Ya es hora de movernos. Desde allí, vamos a ir caminando hacia el MuseumsQuarter, un lugar para ver y ser vistos sentados en los “Enzis”, las butacas más cómodas y trendy de la zona dispuestas al aire libre, y así cómodamente, decidir a cuál de los museos vamos a entrar. Hoy ha tocado visitar el Museo Leopold, a admirar la colección de ilustraciones de Egon Schiele y a darle otra ojeada a la obra que no nos acordamos bien de Gustav Klimt.

A Patricia Narro también le gusta este plan, y como ella misma dice “museos hay muchos a los que voy con frecuencia, la Albertina y el Leopoldsmuseum son de mis favoritos porque adoro el impresionismo”. Está claro que estos son los lugares. Por ejemplo, en el Albertina , está anunciada la exposición de Monet a Picasso para el mes de mayo, aunque no sabemos si mantendrán la fecha pero todo se andará. Hay otro museo que a Patricia le divierte mucho y este es El Museo de las Ilusiones, un lugar para hacer unas cuantas risas con los “trucos virtuales” en los que todos pueden participar.

Museo de las ilusiones en Viena FOTO: Alicia Romay

Buscando a Petra en Viena

Si queremos encontrar a Petra desayunando, almorzando o tomando una copa después del trabajo, tenemos que decidir a dónde dirigirnos. Iremos primero al Cafe Halle, seguramente la vamos encontrar sentada en el fondo del local porque le gusta ver las antiguas caballerizas del Emperador y no me extrañaría nada que estuviera feliz comiendo un cheesecake. Dice que es el mejor de Viena.

Pero podríamos buscarla también en la cafetería Phil, en la librería en donde sirven desayunos, pero no estoy segura porque es posible que decida ir allí después del trabajo. Tenemos tiempo porque el sitio no lo cierran hasta la una de la mañana. Si no la encontramos, podemos aprovechar para leer algún libro que también los tienen en inglés.

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Paseando con Patricia

A Patricia seguramente la podemos alcanzar en el Kahlenberg, en el bosque de Viena, en donde las vistas desde la montaña son impresionantes. Comentan que cuando el día está claro, se llega a visualizar el Scheeberg, el pico más alto de la Baja Austria de donde proviene la principal fuente de agua potable de la ciudad. Una de las cosas que más disfruta es pasear por el canal del río (ojo, el canal que atraviesa la ciudad, no a orillas del Danubio que la bordea; aunque ese paseo también es muy bonito), en primavera puedes disfrutar los árboles reverdecer o en flor, huele a fresco y los colores que regala la primavera son excepcionales, también disfruta pasear por los bosques de Viena.

Seguimos por los rincones secretos de los vieneses y ahora nos vamos cerca de la Universidad, que aunque parezca lejano, es céntrico. La idea es parecida a la de pasar la mañana en el Luxembourg Cafe de Amsterdam que les conté en mi artículo “Amsterdam, arte por doquier. En el Schrittesser Speckbar , seguro que si vais, estaréis solos entre vieneses. Y como dice Petra “es mi casa en realidad”. Sirven comida típica de Carinthia, un lugar maravilloso en el sur de Austria con valles de ensueño. Imposible no pedir el speck de ciervo o el famoso “Kaerntner Nudel”, la pasta rellena estilo raviolis. La comida es casera y la calidad impresionante, la razón es sencilla y es porque la familia que atiende el negocio se hace cargo de criar a los cerdos y a los animales de donde viene su producto. Son ya varias las generaciones de esta familia que se dedican a atender a sus clientes de toda la vida.

Pero si preferimos un sitio en donde realmente se ven pocos turistas y queremos un riquísimo desayuno un almuerzo o tomar una copa, hay que ir al distrito 5th. y encontrar Cuadro . Unos amigos de Petra cuando vienen de NYC dicen que es como sentirse en Manhattan. Su patio interior tiene su encanto, y el pan negro en el desayuno es buenísimo. Sirven comidas hasta las 16.00 hrs. cosa inusual en Viena.

Florian es austriaco, ha vivido en Barcelona y se le ha quedado metido en vena todo lo que nos gusta.

El río Danubio, Viena FOTO: Peter Rigaud © WienTourismus/Peter Rigaud

Recomienda ir al Canal del Danubio, el brazo lateral del río que cruza el centro de la ciudad (se llega en 10 minutos, caminando desde la plaza de San Esteban). Dice que lo mejor de todo es que en sus orillas se ha ido creando un espacio de ocio en los últimos años; hay bares y restaurantes, pero también mucho espacio libre para quedar con amigos y disfrutar del ambiente.

Y como queremos ir a donde ellos van, deberíamos de dirigirnos un poco a las afueras de la ciudad a visitar viñedos, son sólo 45 minutos en coche, también se puede ir en transporte público. Este plan es si lo que queremos es pasar el día en áreas verdes y casi rurales. Allí nos tomamos un vinito blanco y vemos el atardecer en la época de primavera y verano. Este es otro planazo sobre todo, ahora que cuando salgamos del confinamiento, nos sentiremos muy bien en los espacios amplios, abiertos y oxigenados.

O también tenemos en plan escapada, la visita a un monasterio cercano. Iremos al Klosterneuburg . Un precioso e interesante lugar que además del monasterio y su historia, en la viña se cultiva la uva de vino tinto “Zweigelt” desde hace más de 100 años. Cuenta la leyenda que Leopold III ,fundó el monasterio Klosterneuburg en el lugar donde encontró el velo de su esposa Agnes, que había sido arrebatado por una ráfaga de viento el día de su boda.

Seguro que me dirían que se me olvidó una visita obligada, y aunque suena extraña, no lo es. Tenemos que ir al cementerio de la ciudad. La experiencia es muy enriquecedora. Aquí están las tumbas de Ludwig van Beethoven, Johann Strauss, Johannes Brahms, Franz Schubert entre muchos otros. A ese cementerio le pasa lo mismo que al de París, que es una visita obligada. El de Viena desde octubre de 2014 se puede visitar el Museo de Pompas Fúnebres. Los que no quieran hacer el recorrido caminando, lo pueden hacer en calesa.

Y no quiero terminar así el viaje a Viena. La realidad es que no me quiero ir de Austria porque me encanta, por lo tanto, el próximo paseo será como prometido a Salzburgo con la experiencia más original que no os podéis ni imaginar, o sí.