Salzburgo y el deseo que se hizo realidad

¡Qué ciudad más bonita! y qué buenos anécdotas del Conde Johannes von Walderdorff. Visitar esta ciudad es un viaje único

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Algunas de las visitas a Austria que os contaba en mi artículo “Grüss Gott Petra! ya estoy en Viena” son memorables, tanto por el paseo con Petra Engl Wurzer recorriendo sus lugares favoritos, que como buena vienesa conoce a la perfección, así como por la experiencia con Patricia Narro cuando fuimos al baile en el Hofburg, el Palacio Imperial. Repito: A mi algo me pasa con Austria. Salzburgo, por ejemplo, merece otro artículo. Lo de aquella tarde en “la casa” de un noble austriaco y lo de las visitas posteriores...” He aquí la historia y los estupendos lugares en esta preciosa ciudad.

Vistas de Salzburgo desde los jardines de Mirabell al casco antiguo de Salzburgo FOTO: G. Breitegger Tourismus Salzburg

El deseo hecho realidad

Si nos remontamos a la época de Carlo Magno, tendríamos que recordar cuando presionó a Roma para aumentar el prestigio del Papa León III, quien no pudo oponerse a fundar el Arzobispado de Salzburgo en el año 798, convirtiendo la ciudad en foco de cristianización del resto de Austria y de toda Hungría...Como la historia de esta ciudad es larga y riquísima, no seguiré con ella, pero es importante estar consciente de ello, pues en este trozo de tierra austriaca, la historia ha dejado huella. Pasear por Salzburgo es aprender parte de su riqueza, pero como hablamos de turismo, es importante no olvidar a las familias aristocráticas que construyeron y han mantenido, hoteles en donde se palpa eso, la gran riqueza cultural e histórica de esta tierra austriaca.

Hay hoteles en el mundo, que sus propietarios y sus huéspedes, no han sido gente común y corriente. Dormir en el Hotel Imperial de Viena, en el Ritz de París o en el Palace de Madrid entre muchos otros, es pisar los pasillos que han sido testigos de momentos que han marcado la historia de sus ciudades y que a lo largo de los años, sus propietarios dejaron de gestionarlos para pasar a ser propiedad de empresas hoteleras, la mayoría de ellas de ámbito internacional. De ellos, de los fundadores propietarios y gestores en general, solo quedan fotografías, bustos o libros. Pero de vez en cuando hay excepciones. Hasta hace muy pocos años, el Conde Johannes von Walderdorff , descendiente de una familia aristocrática austriaca, ha continuado con la tradición de recibir personalmente en su hotel a los huéspedes, siendo muchos de ellos sus amigos procedentes de todas partes del mundo.

La plaza Hagenauer y la casa al fondo en donde nació Mozart. FOTO: Tourismus Salzburg Tourismus Salzburg

Quedamos a tomar café, su permanente sonrisa y personalidad iluminó el salón cuando apareció. Johannes ha sido de esos directores generales de hoteles históricos, que llevan en la sangre la buena hotelería. Durante algunas horas, contó historias formidables en la que recordaba, no solo su infancia, sino algunos episodios de su vida en el Hotel Goldener Hirsh, la que ha sido su casa. El hotel fue fundado en 1564, cuando solo vivían cinco mil personas en la ciudad y en la época que coincide con el ascenso de Mozart, que nació a unos pasos de este establecimiento. La familia de Johannes, quiso siempre mantener y gestionar su hotel, nunca apostaron por las decoraciones lujosas sino crearon ambientes tan acogedores que Liz Taylor, el Príncipe de Gales o Grace Kelly, entre muchos otros miembros de la aristocracia y nobleza internacional, disfrutaban de la estancia en el Goldener Hirsch. Se sentían tan en casa, que Johannes recordaba cuando la entonces Princesa de Mónaco se hospedó con su hija Carolina, para encontrarse con el fotógrafo Slim Aarons, a quien le pidió que le diera trabajo... Fueron muchos los anécdotas que el conde quiso compartir durante ese encuentro único, y eso sí, sin dejar de recomendar las visitas fundamentales en su ciudad. Tomar café con él fue por fin un deseo cumplido. Pero no quedó solo en esto, la visita a Salzburgo con sus sabios consejos, siempre hará que lo recuerde como un sueño hecho realidad.

La calle Getreidegasse del Hotel Golden Hirsh en Salzburgo FOTO: Tourismus Salzburg

Esos momentos, esos recorridos...

Salzburgo es una ciudad para patearla entera, da igual que sea invierno o verano, es pequeñita y maravillosa.

El arte en la ciudad se respira por todos lados. Empecemos por el contemporáneo. Hay un recorrido “creativo”, que inicia desde la estación de tren, pasando por el Beliner block delante de Mirabell Palace. El Paseo del Arte Moderno lleva a los visitantes a los lugares más bellos y tesoros escondidos de Salzburgo, y a los lugares donde menos se espera el arte. Las esculturas se encuentran a poca distancia de la Ciudad Vieja y son de libre acceso.,

En la caminata, se van encontrando espacios de arte que merecen la pena visitar, como la Galería Thaddaeus Ropac ubicada en una villa cerca del Mirabell Palace, continúa por la Mozarteum University y por el Museum der Moderne Mönchsberg que lo abrieron en 2004 y que está en una ubicación extraordinaria, más adelante la Haus für Mozart, un teatro que ocupa parte de lo que fueron los establos de la corte, y por otro punto que se llama “el Lenguaje de los pájaros”, la decimocuarta obra de arte en el “Paseo del Arte Moderno” que fue creada por el artista alemán Anselm Kiefer y se encuentra en el patio del Chiemseehof, sede del gobierno provincial de Salzburgo. Esto por nombrar solamente algunos de los puntos de este recorrido para los amantes del arte contemporáneo. Mirad el total de los puntos de interés en este enlace.

Paisajes en verde que no te los creerás.

La ciudad de Mozart se encuentra entre varias montañas locales, con paisajes de ensueño como el Festungsberg y el adyacente Mönchsberg, el Kapuzinerberg, el Gaisberg y viaje en teleférico en el Untersberg para ver todo desde las alturas. Todos estos itinerarios invitan a dar un paseo con paisajes que siempre los recordarás. Muy por encima de los tejados de Salzburgo y en medio de bosques verdes, la simbiosis única de la ciudad y la naturaleza se hace especialmente evidente. Agua y espacios verdes, este es el plan perfecto. Kapuzinerberg, Festungsberg, Untersberg... Salzburgo es igual a montes y montañas, jardines y parques.

Hay otro plan para caminar, entrad en este enlace: Salzburg City Walks y ojo a este dato, para los Instagramer este es vuestro sitio, con la Fortaleza de Hohensalzburg de fondo. Pero en este enlace también vais a encontrar planes para pasear en bici, visitar iglesias o hacer la ruta de la cerveza, un plan típico y divertido.

Que no falte el momento “Sonrisas y Lágrimas”

Súbete en el autobús y simplemente déjate llevar por la música que empieza a sonar justo cuando arranca, PONTE A CANTAR CON EL CHOFER desde el principio del recorrido de las localizaciones en donde se rodó la película que a muchos nos ha dejado huella, sin importarte si desentonas u olvidas las letras de las canciones. Canta, sueña y disfruta, es un momento para pasarlo muy bien. Cuando abras los ojos te encontrarás de frente con la casa de la Familia Von Trapp, solo falta que aparezca María o la Baronesa a recibirnos, esta experiencia es realmente de película, nunca mejor dicho. ¿Os acordáis del kiosko en donde se desarrollan las escenas romantiquisimas de la hija mayor del Capitán? lo vais a ver ...... Y la iglesia en donde contrajo matrimonio Sor María con el Capitán, y las colinas de los Alpes. Vaya momentazos, hay que ser capaces de emocionarse abiertamente por tener enfrente estos sitios en Salzburgo y dejarse llevar en una de las ciudades más bonitas que puedas visitar en Austria.

Podeis después charlar sobre la experiencia vivida en Salzburgo en la cervecería de los monjes AUGUSTINER , me cuentan que es una de las preferidas de los austriacos.

No se terminan aquí los planes, a 30 minutos se pueden visitar las minas de sal, el nido del águila, la zona de los lagos (al lago de Fuschl, a 60 minutos: el castillo de Hohenwerfen, el lago del rey, la cueva de hielo más grande del mundo “Werfen Eisriesenwelt” y a 90 minutos, el glaciar Kitzsteinhorn, la cascada de Krimml ó carretera alpina del Großglockner. Planes maravillosos sobran. ¡Vayamos a Salzburgo!