Prohibido tomar café en el Airbus A350

La Agencia de Seguridad de la Aviación de la Unión Europea (EASA) pretende prevenir que se apaguen sus motores tras dos accidentes

Dos vuelos, uno de la aerolínea estadounidense Delta y otra, posiblemente de la surcoreana Asiana, tuvieron que desviar su ruta de vuelo e incluso volver a su aeropuerto de partida por problemas en sus motores y el culpable no fue ni un ave, que es lo más normal, ni siquiera la goma del neumático de una de sus ruedas, como le sucedió al vuelo de Air Canadá que aterrizó de emergencia en Madrid esta semana. La culpa fue del café que se toman los pilotos y más concretamente el lugar donde posan el vaso o taza.

Y es que la Agencia de Seguridad de la Aviación de la Unión Europea (EASA) ya no podía permitir que más vuelos del modelo A350 de Airbus se fueran al traste porque los pilotos de los vuelos fueran descuidados con su dosis de cafeína. Según la enmienda a la directiva 2020-0020-E con fecha del 6 de febrero de 2020, a partir del 7 de febrero del este año, se prohíbe a los pilotos de aviones A350 poner tazas de café en cualquier lugar cerca de la electrónica sensible de la cabina. Se trata de “prohibir una zona de líquidos” dentro de la cabina del avión y “procedimientos pragmáticos a seguir en el caso de derrames involuntarios de líquidos”. Según la EASA, estos accidentes podrían conducir a un motor dual a apagarse en vuelo, posiblemente resultando en un aterrizaje forzoso con el consiguiente daño al avión y lesiones a los ocupantes".

Según publicaciones especializadas, esta prohibición es el resultado de dos incidentes en los que derramar los líquidos provocaron el apagado de los motores en mitad del vuelo, “después de una caída inconsciente” de los paneles de control, que como informa “Flight Global”, “el análisis del registrador de vuelo indicó un comando de cierre de la válvula de cierre de alta presión”. Los dos vuelos que sufrieron percances se apuntan como uno de la aerolínea estadounidense Delta, Delta Air Lines A350-900 en ruta a Seúl el 21 de enero, mientras que otro se especula que fue la surcoreana Asiana. En el último incidente, el té se derramó sobre la consola. A pesar de los numerosos intentos, como lo indicó “Flight Global” , “el motor no permanecería operativo por mucho tiempo”, los pilotos no pudieron hacer que el motor muerto volviera a funcionar y tuvieron que desviar el vuelo.

Los interruptores del motor maestro en la cabina del A350 (inmediatamente debajo de los aceleradores) están conectados, por computadora, a la válvula de cierre de combustible de alta presión de cada motor. Cortar el interruptor vertiendo líquido sobre él parece enviar una serie de comandos de “encendido / apagado del motor” en rápida sucesión.