El Obispado de Málaga recurre a un préstamo de un millón de euros para nóminas y gastos

La entidad religiosa asegura que necesita el dinero para afrontar los pagos al personal y cumplir con los compromisos adquiridos por las parroquias

Las parroquias afirman que han sufrido reducciones en sus colectas de casi el 50 por ciento por la pandemia del coronavirus DIÓCESIS DE MÁLAGA

El Obispado de Málaga se ha visto en la necesidad de solicitar un préstamo de un millón de euros de los fondos ICO para afrontar los pagos al personal y cumplir con compromisos de gastos adquiridos por parroquias, algunas de ellas con reducciones en sus colectas de casi el 50 por ciento por la pandemia del coronavirus.

Fuentes de la institución religiosa han informado este martes de que el mantenimiento de los edificios de la diócesis y los puestos de trabajo repercute en poder mantener abiertas dependencias como las de Cáritas que atiende a personas necesitadas.

El ecónomo diocesano, el diácono Rafael Carmona, destacó en la presentación de las cuentas de la Iglesia Católica en Málaga que Cáritas y las parroquias han triplicado sus recursos para atender la acción social, que “a veces es mejor no pensar en el dinero y atender antes a las personas” y que después “el dinero Dios dirá”.

Explicó que pidieron el préstamo en abril, ya que las parroquias se cerraron por la pandemia, tenían compromisos adoptados -en algunos casos préstamos para pagar reformas en partes como los tejados- y no entraban recursos. Carmona destacó que seguirán ayudando y confían en “la Providencia”.

Sobre si se desprenderán de parte del patrimonio no esencial para obtener recursos, aseguró que no se lo han planteado, aunque precisa que él es partidario -en caso de ser necesario- de “vender cualquier casa para atender a los necesitados”, ya que “antes son las personas y después son los edificios”.

El Obispado cuenta con 251 parroquias que han estado cerradas durante unos meses y gran parte de sus fieles son mayores de 60 años que en la actual situación “están asustados, no van a los templos”, mientras que los que acuden aportan menos a la canastilla ante situaciones como las de paro de algún familiar.

En el caso de las parroquias de la Costa del Sol vivían en invierno de los donativos recaudados durante los meses turísticos, pero este año han bajando sus colectas casi a la mitad.

La Diócesis de Málaga en 2019 ingresó 21,5 millones de euros, un 0,32 por ciento menos que en el año anterior, y el 34,28 por ciento del total se destinó a pagar sueldos de sacerdotes y seglares que hacen posible la labor de la iglesia, el 29,89 por ciento a obras y conservación de inmuebles y el 18,52 por ciento a acciones caritativas.

En Málaga hay 323 sacerdotes en parroquias, 812 religiosos y religiosas, 16 diáconos permanentes, 167 monjas de clausura y 179 misioneros y la Iglesia Católica presta servicio social en numerosos centros, la mayoría de ellos (174) para mitigar la pobreza.