Una «quimio» eficaz para los tumores de mama avanzados

Un estudio publicado en «Oncologist» por investigadores españoles apunta que la eribulina es igual de eficaz en las pacientes con carcinoma lobulillar infiltrante como ductal infiltrante avanzado

  • El carcinoma ductal infiltrante y el lobulillar infiltrante son diferentes biológicamente, pero se tratan igual / Archivo
    El carcinoma ductal infiltrante y el lobulillar infiltrante son diferentes biológicamente, pero se tratan igual / Archivo

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16 de enero de 2019. 19:50h

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Pilar Pérez Madrid. 16/1/2019

Cuando llega un diagnóstico de cáncer de mama avanzado, incluso con metástasis en otras partes del cuerpo, lo que uno menos piensa es que la «quimio» vaya a producir grandes cambios, porque las nuevas generaciones de medicamentos parece que siempre son mejores que opciones que ya había antes. Pero en este terreno hay que tener en cuenta que no sólo nacen terapias novedosas y eficaces, sino que las tradicionales, como por ejemplo la quimioterapia, también avanzan y mejoran. En este sentido, cabe destacar un reciente estudio que han publicado unos investigadores españoles en «Oncologist», que demuestra que la eribulina resulta igual de efectiva en pacientes con carcinoma lobulillar infiltrante (ILC), el segundo tipo de cáncer de mama más frecuente, que en afectadas con carcinoma ductal infiltrante (IDC), que constituye el tipo de tumor de pecho más habitual.

Los autores de la investigación, Javier Cortés, director de la Unidad de Cáncer de Mama y Melanoma, del IOB Institute of Oncology, y José Pérez, director médico y de la Unidad de Ensayos Clínicos de IOB Barcelona, han constatado que «la eribulina se utiliza en pacientes que habitualmente han recibido antraciclinas y taxanos, siendo el único agente que ha alcanzado un beneficio en supervivencia global en estas pacientes, con un perfil de toxicidad favorable. Por lo tanto, no hay que buscar ventajas, son alternativas complementarias», apunta Pérez.

En detalle

Por ello, en este sentido, «el uso de esta quimioterapia no va a cambiar sustancialmente, pero este análisis nos va a dar más seguridad a la hora de usarla en pacientes con carcinoma lobulillar infiltrante de mama. Este subtipo siempre se ha considerado una clase poco quimiosensible, y durante mucho tiempo hemos estado usando la quimioterapia con poca fe en este grupo de pacientes, que suponen entre un 10-15% del total de pacientes con cáncer de mama avanzado».

Resultan clave, pues, las conclusiones de este trabajo en el abordaje de este grupo de pacientes porque, como apunta el documento, «sabemos que el carcinoma ductal infiltrante y el carcinoma lobulillar infiltrante son diferentes biológicamente. Sin embargo, por desgracia, los tratamos igual y no estamos haciendo estudios específicos en pacientes con resultados de la investigación se han observado en un grupo de casi 1.200 mujeres, que procedían de ensayos diferentes, dos en fase III y otro II».

A pesar de las limitaciones de la investigación, los resultados actuales brindan tres mensajes importantes, como recoge la publicación: «Las características biológicas de los tumores derivadas de muestras de neoplasias en etapa temprana no siempre son informativas en el contexto avanzado, y la posible recogida de muestras de neoplasias metastásicos debe mantenerse como una importante prioridad de investigación. En segundo lugar, la recopilación de datos en ensayos clínicos prospectivos debe incluir información adicional sobre tratamientos anteriores administrados a los participantes antes de la inscripción en el estudio e información adicional sobre el tratamiento más allá de la progresión. Y en tercer lugar, aunque la evidencia actual no apunta a diferencias de supervivencia para los pacientes con ILC en comparación con IDC, las características biológicas únicas de la ILC y las diferencias en los patrones de progresión de la enfermedad destacan la necesidad de estudios adicionales, con un enfoque más significativo en la ILC».

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