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¿Es normal sangrar entre reglas?

Por el Dr. Carlos Piñel, ginecólogo del Hospital Quirónsalud San José.

De forma general, el ciclo menstrual de la mujer puede variar de 21 a 35 días, con un promedio de 28, con un flujo menstrual que suele durar de 2 a 7 días. Sin embargo, puede suceder que entre los días posteriores al último día de la menstruación y antes de volver al período normal tengamos un sangrado inesperado.

Aunque no se consideran como algo normal, tampoco son un acontecimiento inusual, de hecho, y el hecho de que ocurran no siempre está indicando la presencia de un trastorno peligroso. Sin embargo, suelen ser una señal de alerta para las mujeres, ya que también es uno de los síntomas de las enfermedades del aparato reproductor. Aunque siempre es aconsejable consultar con un especialista, sobre todo si se dan de forma recurrente. El Dr. Carlos Piñel, ginecólogo del Hospital Quirónsalud San José nos explica las causas por las que estos sangrados deberían llamar tu atención:

1) Pólipos intrauterinos. El sangrado intermenstrual es el síntoma más frecuente en mujeres premenopaúsicas con pólipos endometriales. El volumen de sangrado suele ser pequeño y puede ser sólo manchado, pero también es frecuente el sangrado postcoital. El tratamiento más adecuado es la extirpación de cualquier pólipo que produzca sangrado o infertilidad, a través de una politectomía histeroscópica una técnica sencilla, que raramente presenta complicaciones y que se realiza habitualmente de manera ambulatoria.

2) Desarreglos hormonales. El estrógeno y la progesterona son dos hormonas muy importantes en el ciclo menstrual, cada mes, los niveles de estas hormonas suben y bajan. Los cambios en los niveles hormonales provocan la no liberación del óvulo en su momento, atrasando o adelantando el periodo y haciéndolo más abundante. Algunos factores que causan estos desórdenes están directamente relacionados con el estrés físico y mental, problemas de tiroides o con una forma incorrecta de tomar anticonceptivos orales (cuando se nos olvida tomar alguna pastilla). Estos desarreglos pueden causar esterilidad, anemia e incluso desarrollo de cáncer endometrial.

3) Ovulación: Sin necesidad de que exista ningún tipo de desarreglo, una de las causas del sangrado vaginal anormal es la propia ovulación. Durante este periodo, se incrementa la producción de estrógeno, hormona asociada a la liberación del ovocito por el ovario. Ese repentino aumento de los estrógenos puede contribuir a la aparición de sangrados entre periodos menstruales. Los sangrados serán más probables si ese incremento ocurre entre los días 13 y 16 del ciclo menstrual.

4) Cervicitis por inflamación o infección del cuello uterino: Enfermedades de transmisión sexual (clamidia, gonorrea, herpes genital, virus papiloma humano y tricomoniasis), reacciones al uso de dispositivos intrauterinos o alergia a espermaticidas o al latex de los preservativos y la presencia prolongada de bacterias (estafilococos y estreptococos) pueden ser causa de esta inflamación del cuello del útero.

5) Embarazo. Considerado uno de los signos de embarazo más fácil de detectar, el sangrado de implantación se puede producir en tres de cada diez mujeres, aproximadamente. La pared uterina es un tejido muy irrigado por arterias, venas y vasos sanguíneos, especialmente preparado para “alimentar” al embrión y condicionar su buen desarrollo. Por esta razón, debido a la propia implantación embrionaria, se pueden romper algunos de estos vasos, provocando la pérdida de sangre y el consecuente manchado.

6) Problemas relacionados con el embarazo. Un embarazo ectópico (aquel que ocurre fuera de la matriz) puede producir sangrados y es especialmente importante detectarlo a tiempo ya que las complicaciones pueden llegar a ser muy graves. También pueden producirse sangrados en el caso de los abortos espontáneos (aquellos que suceden antes de la semana 20 de la gestación)

7) Cáncer o precáncer de cuello uterino, útero, y en menos escala, de Trompas de Falopio: En ocasiones el sangrado intermenstrual puede deberse a un cáncer o precáncer, por lo que siempre debe ser considerado un signo de alerta y un motivo para ir a consulta con un especialista a la brevedad posible. El riesgo de cáncer aumenta 10% si el sangrado se presenta en la posmenopausia.

¿En qué casos debe tratarse con un especialista?

No hay que olvidar que, aunque no sea algo inusual, sangrar entre periodos no debe considerarse normal. Lo más aconsejable es acudir a un especialista que pueda valorar cada caso en concreto y tratar de evitar cualquier complicación.

Las pruebas más habituales para detectar si existe algún tipo de anomalía son la citología vaginal o prueba de Papanicolaou, que permite al especialista valorar si el sangrado proviene del cuello uterino (especialmente indicado para descubrir la presencia de células cancerígenas en el mismo) y la ecografía, para detectar posibles cambios en el útero y en los ovarios.

Si el sangrado es tan o más abundante que la menstruación, es de color rojo intenso, marrón o casi negro, debemos acudir a Urgencias. Sudoraciones, mareos, taquicardia o dolor en el vientre, son otras señales inequívocas de que debemos acudir al médico inmediatamente.