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Un chico joven que le guste el fútbol, lo normal es que se ponga las botas todos los findes de semana y juegue en un equipo profesional, semiprofesional o amateur. Además, los entrenadores de fútbol suelen ser personas con cierta edad debido a su larga experiencia vital y deportiva, unas condiciones que les facilita la labor de dirección y liderazgo de un determinado grupo de futbolistas.
Sin embargo, Rafael Guerrero se ha saltado todos estos estigmas y con tan solo 24 años lleva las riendas de un equipo histórico de Castilla-La Mancha como es el Calvo Sotelo Puertollano que compite actualmente en Tercera RFEFde España.
A diecinueve jornadas del final de la temporada pasada, Guerrero se convirtió en el primer entrenador del CS Puertollano en sustitución de Esteban Becker y consiguió una increíble hazaña tras llevar al equipo desde la décima posición hasta la sexta posición a las puertas del play-off de ascenso a Segunda RFEF.
Actualmente, Rafa afronta una ilusionante temporada 24/25 tras haber renovado como el máximo dirigente del banquillo del Calvo Sotelo.
"Mi interés por ser entrenador de fútbol viene desde hace muchos años. Cuando era futbolista amateur me di cuenta de que tenía muchas inquietudes que no podía resolver únicamente calzándome las botas y saliendo a jugar. Siempre he tenido esa sensación constante de decir quiero saber más quiero saber por qué ocurren ciertas acciones y detalles en el fútbol. De esta forma, una vez terminé los estudios secundarios con 16 años, decido apostar por el fútbol y comenzar con los diferentes cursos y niveles de entrenador", señala Rafa.
"Yo sabía que iba a ser difícil porque iba a tener que entrenar a gente con la que tampoco tenía mucha diferencia de edad. Afortunadamente, desde el primer momento sentí que esa decisión que había tomado era la decisión correcta y que en este mundo había encontrado por así decirlo las respuestas a todas esas preguntas que tenía", añade.
"Está claro que haber sido futbolista profesional siempre va a ser un valor añadido ya no solo por las oportunidades y contactos que puedes conseguir sino porque muchas situaciones que ellos viven en vestuario les ayudan para precisamente todos esos problemas que suelen tener los entrenadores durante toda una temporada.
Sin embargo, también creo que no es algo imprescindible porque quizá ese tiempo en el que ellos han estado jugando al fútbol, otras personas lo pueden emplear en formarse y obtener conocimientos y estudios sobre el mundo del fútbol", explica.
"Por ello, considero que cada uno debe fijarse en sí mismo y trabajar por convertirse en un mejor profesional con las herramientas o con las situaciones que ha vivido.
El futbolista necesita respeto, el respeto se consigue mediante el conocimiento mediante la certeza y sobre todo desde la cercanía. Eso es lo que verdaderamente marca la diferencia, el demostrarle que eres una persona que se prepara las cosas, que eres trabajador y sobre todo es fundamental que el jugador vea que tiene respeto por él y por la profesión", destaca el joven entrenador.
"Yo creo que no, en mi caso, la plantilla y directiva del CS Puertollano no se fija en la edad debido a que lo que buscan, como he dicho antes, es una persona con conocimientos y con respeto hacia el fútbol, el jugador eso siempre lo va a valorar. El entrenador sea cual sea su edad deber ser la persona que guíe a los futbolistas y les diga cuáles son los pasos para conseguir la victoria, que al final es lo que todos queremos. Al final, es cierto que como entrador joven que soy tengo que demostrar que estoy preparado para ese tipo de situaciones y que esa oportunidad no me ha llegado de casualidad", apunta.
"Fue una sensación agridulce, no te voy a mentir, coger las riendas del primer equipo del Calvo Sotelo suponía acabar una etapa muy feliz en mi vida como había sido la de trabajar con Esteban Becker. Él fue mi mentor, quien me hizo poder entrar en tercera división y a la vez él fue quien me dio la oportunidad de coger las riendas por primera vez como primer entrenador. Esteban fue quien me animó y me dijo que estaba preparado para ello", afirma Rafa.
"A pesar de ese momento duro, ahora estoy muy feliz porque siento que mi carrera como entrenador está yendo hacia adelante y estoy cumpliendo esos sueños o esos objetivos gracias a un gran sacrificio y trabajo diario", añade.
"Al principio no eres consciente de ello, simplemente vives el día a día, preparas los partidos, los resultados se van dando y cuando quieres darte cuenta estás en esos puestos de playoff a Segunda RFEF. Conseguimos volver a recuperar la ilusión de un gran municipio como es Puertollano y eso es lo más importante. El notar que otra vez las gradas volvían a llenarse, que otra vez la gente volvía a animar, volví a sentir esa identidad con el equipo. Es algo indescriptible como la gente del Calvo Sotelo te hace sentir parte de su historia, sin duda este ha sido uno de los motivos por los que he decidido renovar como entrenador del primer equipo. Además tengo esa espina clavada de no haber conseguido culminar esa remontada disputando los Play -off ", señala.
"Creo que lo más difícil es el comienzo hasta que te ganas el respeto de los jugadores, directiva y aficionados. Independientemente de que ellos ya me conozcan, las primeras semanas fueron muy complicadas ya que afrontar un reto como es la Tercera RFEF para alguien tan joven como yo es algo muy raro en el fútbol de España. A pesar de todo, si a alguien de mi edad se le presenta esta oportunidad no debe ser de casualidad y debe tener un bagaje previo. Fue difícil, pero a la vez sentía que estaba preparado porque llevaba formándome desde que tenía 16 años", explica el primer entrenador del CS Puertollano.
"Sinceramente, es algo que no lo tienes en cuenta a lo largo de las semanas, yo me centro en trabajar y que todo salga bien. Además, considero que la veteranía en un futbolista siempre es algo positivo porque dentro del campo, tener esa experiencia es un valor añadido. Por ejemplo, en mi equipo te puedo hablar de Valdivia, el capitán, que es 10 años más mayor que yo, pero la relación que tenemos es increíble. Por tanto, no creo que sea un inconveniente ya que la mayoría de las veces no te das cuenta de esa diferencia de edad", afirma Rafa.
"Muy bien porque siempre me he sentido muy apoyado por los futbolistas, por la directiva y por supuesto por la afición. Creo que me ha ayudado el hecho de que ya me conocían de antes porque antes fui segundo entrenador. En ese sentido no puedo tener nada que reprochar, la directiva siempre ha confío en mí para sacar la situación adelante. Además, estoy enamorado de la afición del Puertollano, creo que lo que se vive en el Cerru es algo que es muy pocos lugares de Castilla-La Mancha y de España se vive", destaca el joven entrenador.
"Así mismo, los partidos de fuera de casa, centenares de aficionados se desplazan para apoyarnos como ese último partido contra Tomelloso. El conseguir que la afición vuelva a engancharse creo que van muy por encima de la edad, la gente busca disfrutar y si tú les haces disfrutar, nadie va a pensar si tienes 24, 34 o 54 años", añade.
"Los momentos más duros que he pasado han sido como segundo entrenador con Esteban Becker cuando en el Play-off nos quedamos fuera contra el Quintanar del Rey ya que era mi primer año en tercera, mi primera experiencia en un equipo semi profesional y fue duro el no poder pasar de ronda.
Como primer entrenador esta temporada también he vivido un momento muy triste cuando a falta de 2 jornadas, nos quedamos fuera de esos puestos del Play-off porque creo que este equipo se lo merecía por la remontada de puestos que hicimos en muy poco tiempo", apunta Rafa.
"Con muchísima ilusión, estoy ansioso de que acaben las vacaciones y comencemos la pretemporada. Quiero volver a jugar en el Cerru, volver a sentir esos nervios. Además, este año es muy importante para mía ya que es mi primer año como líder del banquillo de un equipo semiprofesional histórico como el CS Puertollano. Tengo mucha suerte de poder dedicarme a esto", destaca.
"Me defino como un entrenador muy ofensivo que le gusta que su equipo esté constantemente atacando. Mis equipos se caracterizan por ir a por el rival y tratar siempre de generar ocasiones por medio de un fútbol vertical. Defensivamente, mis jugadores tienen que trabajar mucho y tener las ideas muy claras. En definitiva, un equipo aguerrido fuerte veloz y que siempre tenga en la cabeza la portería del rival. Como anécdota, nosotros en el vestuario siempre tenemos la broma o la frase de que si con 3 pases podemos meter un gol, no vamos a dar 5, una frase que define la verticalidad que tiene mi equipo, el CS Puertollano", concluye el joven entrenado de 24 años.
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