Urgen a recuperar actividades de refuerzo y compensación en el próximo curso escolar

Los sindicatos apuestan por reducir las ratios de alumnos por profesor y mejorar la atención a la diversidad

Se busca que ningún alumno quede retrasado por la incidencia del coronavirus
Se busca que ningún alumno quede retrasado por la incidencia del coronavirus

Los sindicatos de enseñanza reclamaron a la Consejería de Educación para el próximo curso la recuperación de las actividades de refuerzo y compensación educativa que se aplicaban al alumnado con necesidades educativas especiales, con condicionantes socioeconómicos, riesgo de abandono escolar o brecha tecnológica, que se suprimieron en 2012 por la crisis económica. No en vano, advirtieron del riesgo de que aumenten las diferencias de nivel entre el alumnado por la actual situación de crisis sanitaria del Covid-19.

Además, aprovecharon la última reunión de la Mesa Sectorial de Educación para reivindicar “soluciones” que pasa por negociar medidas “urgentes” para su implantación en septiembre como la reducción de la ratios de alumnos por profesor y el aumento de plantilla para apoyos y refuerzos. A su juicio, todo ello podría mejorar la atención a la diversidad y atender las necesidades de todo el alumnado, así como atajar los “graves” problemas del sistema educativo como las altas tasas de repetición y la “escasa” inversión.

Los representantes de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), el Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de Castilla y León (Stecyl), Comisiones Obreras, UGT y Anpe (Asociación Nacional de Profesionales de la Enseñanza) aprovecharon la presencia del secretario general de la Consejería, Jesús Manuel Hurtado, para solicitar la preparación de un protocolo de medidas de protección sanitaria, a modo de plan de contingencia, ante un posible rebrote del coronavirus a lo largo del curso 2020-2021.

Plantearon preguntas sobre la desinfección de los centros, el uso de mamparas o separadores, material de protección para alumnos y docentes pero también sobre el inicio del próximo curso con una adaptación curricular para mantener capacidades competenciales y aligerar contenidos, generar actividades educativas que ayuden a la reincorporación y realizar apoyos con profesorado suficiente. “Esto exige bajar las ratios, disponer de más profesorado y reducir su carga docente y dar estabilidad a las plantillas para hacer frente a las consecuencias de esta situación extraordinaria”, subrayaron los portavoces de los sindicatos.

Ante el temor del aumento de alumnos que no promocionen ni titulen este curso por la actual situación de enseñanza no presencial, pidieron más recursos para los Programas de Mejora de Aprendizaje y de Rendimiento (PMAR) y de la Formación Profesional Básica (FPB).

Digitalización “total” de los centros

Por otro lado, los sindicatos abogaron, según la información recogida por la Agencia Ical, por destinar todos los recursos necesarios para la digitalización "total" de los centros y del alumnado para abordar con garantías la enseñanza a distancia, lo que evitaría la actual brecha digital existente. “Hay que aprovechar la situación actual para mejorar esta situación”, se escuchó en el encuentro telemático.

En este sentido, reconocieron que los procesos de aprendizaje son “desiguales” y que no todo el profesorado está igualmente preparado para esta contingencia. “Ante la falta de medios informáticos y las dificultades en la conectividad, no es suficiente ofrecer tarjetas de líneas móviles al alumnado, sino que también habría que facilitar al profesorado formación específica en metodologías para la enseñanza a distancia, durante su jornada lectiva”, expusieron. También, los representantes sindicales propusieron reforzar la plataforma del Portal de Educación, tanto para facilitar las TIC como para difundir puntualmente toda la información oficial en este periodo de crisis sanitaria, que ayude a contrarrestar las “falsas noticias” que puedan circular por las redes sociales.

Los sindicatos también reclamaron “discernir” entre el alumnado que “no puede conectarse” por carecer de medios y el que “no quiere conectarse”, puesto que ya antes del estado de alarma había desconectado del ritmo ordinario de las clases. En todo caso, consideraron que, en ningún caso, el alumnado debería verse perjudicado en su proceso educativo por las brechas socioeconómica y digital de las familias como la situación habitacional y de convivencia, la imposibilidad de contar con medios informáticos y de conexión en zonas rurales y los ERTEs que harían necesario el acompañamiento emocional del alumnado en algunas situaciones críticas. Por ejemplo, citaron la puesta en marcha de tutorías 'on line'.

La Consejería apostó por ver la evolución de la crisis sanitaria durante el tercer trimestre, antes de adoptar “decisiones concretas” para el próximo curso. “Todos somos conscientes que esta situación implicará cambios, pero serán las autoridades sanitarias las que determinen cómo y cuándo”, respondió.