Plan de desescalada para las residencias

El Gobierno autonómico prepara un regreso a la normalidad en los centros sin casos en dos etapas y en las que decidirán los directores

Castilla y León prepara la desescalada también en los centros residenciales de personas mayores o con discapacidad. Será un desconfinamiento progresivo y en aquellos lugares donde no haya casos. Además, se llevará a cabo en dos etapas, con un intervalo entre ellas de una semana para que se pueda hacer un seguimiento y una vigilancia que determine si se puede avanzar de fase, y con protagonismo para los propios directores de estos centros que serán quienes decidan si se da el paso o no.

Así lo ha anunciado este lunes la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, durante su comparecencia en la rueda de prensa diaria para dar cuenta de la evolución de la enfermedad en Castilla y León, en la que reconocía que existe cierto “deterioro” ya entre muchos residentes por no poder apenas moverse por los centros, y que se hace “necesario” flexibilizar su situación actual y mejorar sus condiciones de vida.

Esta desescalada en las residencias y centros de personas con discapacidad se haría en dos fases:

  1. 1- Se permitiría las salidas de entre 30 minutos y una hora de los residentes al exterior pero dentro del propio centro. O lo que es lo mismo, en patios internos o jardines. El objetivo es que puedan dar paseos al aire libre con supervisión en el caso de aquellos usuarios con más problemas de movilidad. También dependerá del centro, ya que les hay más pequeños de apenas una treintena de plazas, o más de grandes con hasta doscientas. Al respecto, la consejera asegura que se establecerían franjas horarios o incluso salidas a días discontinuos. El objetivo es que puedan realizar ejercicios de fortalecimiento de la musculatura e incluso se contemple la posibilidad de recuperar espacios comunes como los comedores pero manteniendo los dos metros de distancia social. Además, todos los materiales que puedan utilizar estas personas, como bastones o sillas, se deberán desinfectar convenientemente tras su utilización. Igualmente, todas las zonas internas se deberán ventilar.
  2. 2- En esta segunda fase se reanudarían las actividades habituales de la residencia en las que sea más complicado mantener la distancia de seguridad, como es el servicio de peluquería o podología o las clases de estimulación cognitiva o los comedores en planta. Todas estas actividades se harían con un respeto escrupuloso de las medidas de prevención y seguridad. Tal es así, que todo el personal del centro deberá contar con una prueba PCR negativa para poder trabajar y que para el caso de trabajadores externos que acudan a la residencia, como peluqueros o podólogos para poder ofrecer sus servicios, también deberán contar con una prueba de detección molecular negativa en los últimos tres días, según explicaba Isabel Blanco.

En cuanto a las visitas, los centros para personas con discapacidad podrán recibir visitas cuando se encuentren en fase dos del Plan previsto por el Gobierno de España, mientras que en el caso de las residencias de mayores, los familiares o amigos no podrán hacerlo hasta la fase tres.

Por otro lado, la consejera de Familia informaba de que el Plan en el que trabaja su departamento para que las residencias recuperen poco a poco la normalidad pasa también por establecer una zonificación de los centros en tres categorías:

  1. A) Residencias libres y limpios de la Covid-19, con residentes en ellos que no se han contagiado o que ya hayan superado la enfermedad
  2. B) Centros residenciales con pacientes que tengan la enfermedad o presentes síntomas compatibles
  3. C) Residencias que cuenten con zonas denominadas de “cuarentena” para que si se detecta un caso se pueda aislar a esa persona para evitar que se propague el virus sin que el resto de usuarios tenga que confinarse en el interior del centro por prevención. En esta tipo de residencias, se reservaría un 5 por ciento de su espacio habitacional para tal fin

La consejera de Familia destacaba la importancia de volver poco a poco a la normalidad en estos centros, destacaba que en estos momentos el 85 por ciento de las residencias de la Comunidad están limpias y sin casos positivos y avanzaba en la prioridad de su departamento de avanzar en la presentación de nuevos ingresos en las residencias así como en mejorar la comunicación con las familias.

Igualmente, insistía en que los directores de residencias de la tercera edad podrán decidir si comienzan la fase uno de este desconfinamiento “interno” en sus recintos, con opción de pasar a la fase dos una vez que hayan transcurrido siete días y se haya observado y comunicado la evolución de esta medida. “Es necesaria esta semana de vigilancia para poder avanzar porque si se detecta algún caso nuevo se interrumpiría la desescalada y se volvería al inicio”, apuntaba.

Además, Isabel Blanco anunciaba que los centros de estancias diurnas pasarán de fase en la desescalada del confinamiento a la vez que lo hagan las residencias y las instalaciones para personas con discapacidad.

Crece el número de curados

En cuanto a los datos que arroja este lunes en las residencias, las noticias son positivas, pese a las cinco nuevas víctimas. Y este dato esperanzado procede del número de residentes que han superado la enfermedad desde que comenzó la pandemia, y que supera ya los cuatro mil. En cuanto a los fallecimientos, han perdido la vida en estos dos meses 1.098 residentes con síntomas compatibles y 1.432 por coronavirus confirmado.

Asimismo, en estos momentos hay 308 usuarios aislados con síntomas de la Covid-19 y otros tres mil más que no están contagiados pero se encuentran confinados en sus habitaciones de manera preventiva.