El juzgado prorroga el confinamiento en Aranda de Duero (Burgos) hasta el martes

Permite aislar el municipio cuatro días más y no los siete que pidió la Junta

CONTROLES POLICIALES A LA ENTRADA DE ARANDA DE DUERO
Control policial instalado a la entrada de Aranda de Duero con motivo del confinamiento impuesto por la Junta de Castilla y León para la localidad burgalesaPacoSantamariaEFE

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Burgos ha acordado prorrogar hasta el 18 de agosto las medidas sanitarias aprobadas por la Junta de Castilla y León para frenar los brotes de coronavirus detectados en Aranda de Duero.

El magistrado apunta en su resolución que si la Junta desea solicitar otra prórroga, deberá presentar un informe explicativo de la situación epidemiológica existente en la localidad antes de las 11 horas del próximo martes.

En su auto, el juez además aclara que la restricción de movimientos de los ciudadanos no afecta a los desplazamientos que, desde poblaciones cercanas a Aranda, se realicen para suministrarse de bienes y servicios de primera necesidad, con el marco que existió en este sentido durante el estado de alarma dictado a nivel nacional en marzo.

De este modo, se frustra la pretensión de la Junta de contar al menos con 14 días de referencia para medir la eficacia de la medida del aislamiento, ya que la Consejería de Sanidad defiende que este marco temporal coincidente con el estimado periodo de incubación del virus permite tener una referencia real del nivel de contagios previo al confinamiento.

Concluye el juez que la prórroga del aislamiento de Aranda es “urgente y necesaria” porque se mantiene el denominado “contagio comunitario”, al tener sin vincular a algún brote controlado hasta 350 positivos y al incremento de casos de los últimos días, pero se ha apoyado en los “indicios de estabilización existentes” para limitar la prórroga únicamente hasta el martes 18 de agosto hasta las 23:59 horas, salvo que la Junta decida retirarlas antes.

De este modo, el aislamiento del municipio de Aranda de Duero sería de 11 días, en lugar de los 14 solicitados inicialmente por el Ejecutivo autonómico.

En los argumentos tenidos en cuenta por el juez incluye el incremento de casos registrados en Aranda de Duero desde el 27 de julio hasta el 10 de agosto, cuando este municipio pasó de 22 a 461 casos positivos de covid-19. Además, el número de brotes cuando la Junta solicitó al juez la ratificación del aislamiento era de nueve, con 45 personas afectadas, mientras que con fecha de 10 de agosto eran ya de 24, con 107 personas afectadas, aunque algunas de ellas ya estaban incluidas en brotes anteriormente notificados.

De este modo, la Junta concluyó y transmitió al Juzgado que el resto, unas 350 personas, “no han sido identificadas dentro de ningún brote, por no haberse encontrado vínculo epidemiológico con ninguno, lo que significa que no es posible por ahora su control y contención individual, lo que nos remite a un escenario de contagio comunitario”.

Sin embargo, el auto apela a que “en los últimos días se ha producido una estabilización en las cifras de contagio que permite considerar la necesidad de seguir adaptando, de forma continuada, las medidas a la situación que se vaya produciendo”, para atender al “principio de proporcionalidad”.