La Diputación de Zamora ofrece “apoyo” a Cobadu tras el incendio que afectó a seis naves de la cooperativa

Según las primeras investigaciones el fuego se inició en maquinaria guardada en una nave de fertilizantes

El presidente de la Diputación de Zamora, Francisco José Requejo, ofreció el “apoyo” de la institución provincial “en nombre de todos los zamoranos” y transmitió la “preocupación” por el incendio registrado en la noche del domingo al lunes, además de agradecer el trabajo desarrollado por los trabajadores de la empresa, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y los Bomberos de Zamora. “Cobadu es un ejemplo de cooperativa y una de las más importantes de España. Nos ponemos a su disposición, como también anunció este lunes la Junta”, añadió.

Francisco José Requejo visitó las instalaciones de la cooperativa, en el término municipal zamorano de Moraleja del Vino, para examinar los daños provocados por el incendio, junto con el vicepresidente primero, José María Barrios, y el diputado provincial de Agricultura y Ganadería, Ángel Sánchez.

El presidente de la Diputación señaló que “hay que apoyar” a la cooperativa, “como se tiene que apoyar también a las pequeñas empresas que, con la pandemia, lo están pasando mal” y explicó que la Diputación “estudiará” la ayuda que solicitará la cooperativa “para ver cómo se puede concretar de una forma efectiva”.

El incendio de la cooperativa zamorana Cobadu pudo tener su origen en la maquinaria guardada en una nave destinada al almacenamiento de fertilizantes que es la que más destrozada ha quedado por la acción del fuego, que ha afectado finalmente a seis de las naves. El gerente de la cooperativa, Rafael Sánchez Olea, explicó que el vigilante jurado detectó humo, explosiones y un incendio fuerte que se inició en maquinaria guardada en esa nave.

El fuego se extendió desde esa nave, la número seis, hasta la número doce, en la que logró atajarse y que no llegó a verse afectada por las llamas. Las naves seis y siete, las primeras devastadas por las llamas, estaban destinadas a guardar fertilizantes, mientras que en las cuatro siguientes se almacenaba cereal y alfalfa. En la infraestructura en la que se originó el fuego se guardaban dos palas excavadoras, una carretilla y un camión y uno de esos vehículos pudo ser el que causó el incendio, según las primeras hipótesis que deberán confirmar los investigadores.

Sánchez Olea también declaró que en la zona en la que se declaró el incendio resulta habitual que haya aparcados tres camiones de distribución de gasóleo llenos de combustible para repartir a primera hora del día siguiente. “Ese día, por suerte, no estaban. Nos centramos en salvar las partes fabriles y en aislar el fuego para que no pasara a los depósitos de gasóleo. Acordamos con los Bomberos y la Guarda Civil la estrategia y encontramos una colaboración tremenda con la Guardia Civil, que impedían a los socios entrar en las instalaciones para evitar riesgos y poder hacer nuestra tarea. Este tipo de incendio, sin una estrategia común, había sido imposible apagarlo por sus dimensiones y la cantidad de materia prima”, consideró.

“Teníamos miedo de que el fuego rebasara esa zona. Nos ha ayudado la distribución por bloques y las amplias calles de circulación, que han actuado de cortafuegos para que no se propagase el incendio a la zonas fabriles. Si se queman las fábricas tendríamos que dejar de producir y eso sería un problema”, subrayó.

Agradecimientos

El dirigente de la cooperativa indicó que “agradezco el interés y la preocupación. Quiero tranquilizar a los socios y a todos los zamoranos -porque la cooperativa es de los zamoranos- porque, gracias a Dios, ya está controlado el incendio, que ha sido fuerte pero que solo ha afectado a naves de almacenamiento de cereales, fertilizantes y alfalfa, pero no a la fase productiva”.

“También quiero agradecer a los Bomberos de Zamora, que se han volcado, a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, instituciones y, sobre todo, al personal de Cobadu que, de forma espontánea, nada más iniciarse el incendio, se presentaron para ayudar e impedir que el fuego llegara a las partes fabriles”, agregó.

Igualmente, el director gerente de Cobadu valoró que “no haya habido ningún daño personal”, tranquilizó a los socios y clientes de la cooperativa, que “ha seguido actuando como si no hubiera pasado nada” y que ha mantenido el trabajo “con normalidad”, a pesar del siniestro. “Estamos ultimando la extinción y evacuando la alfalfa que teníamos y vaciando el cereal afectado e iremos reconstruyendo la naves deterioradas. Todo esto, con las precauciones necesarias, al haber tanto calor porque las cubiertas se deterioran para que no haya derrumbes. Parecía una película de la Segunda Guerra Mundial, porque ha quedado desbastado completamente”, afirmó.