Más de 120 millones para mejorar la depuración de agua en Castilla y León

Así lo anuncia el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, durante una visita a la nueva estación de Moraleja del Vino (Zamora)

El Gobierno que preside Alfonso Fernández Mañueco se compromete a invertir más de 120 millones para llevar a cabo 300 actuaciones de depuración de aguas durante la presente legislatura en municipios de entre 500 y 2.000 habitantes equivalentes.

Así lo anunció el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, durante una visita a la nueva estación depuradora de aguas residuales de Moraleja del Vino (Zamora). También señaló que “La pandemia nos ha llevado por delante muchas cosas pero hemos de seguir trabajando para controlarla y para dar servicio a los pueblos. No nos vamos a quedar en completar la depuración en localidades de más de 2.000 habitantes porque nos queda depurar las de menos, muchas de las cuales vierten sus aguas directamente a nuestros ríos”. “No podemos consentirlo y el programa de Gobierno del Partido Popular y Ciudadanos dice claramente que hay que conseguir aguas sin depurar cero en Castilla y León”, subrayó.

El acuerdo con las diputaciones, que se realizará “en los próximos 20 días”, indica que la Junta aportará el 40 por ciento de la inversión para la depuración de aguas en municipios que tengan entre 500 y 2.000 habitantes; la Institución provincial correspondiente, otro 40 por ciento, y los ayuntamientos, el 20 por ciento restante.

Lo vamos a hacer de la mano de las diputaciones, que son los mejores socios, y los ayuntamientos, para terminar ese escalón, que supondrá obra pública, empleo y actividad económica muy relevante. Es un esquema solidario: todos a una, a favor de la depuración de los municipios”, afirmó.

“El tercer escalón es la depuración para municipios de menos de 500 habitantes equivalentes, con una inversión que está ahora en los primeros diseños, de más de 150 millones de euros, que continuará su ejecución en la próxima legislatura para conseguir ese límite cero de aguas sin depurar a nuestros ríos”, subrayó el consejero.

Suárez-Quiñones hizo estas declaraciones en el Ayuntamiento de Moraleja del Vino (Zamora), después de visitar la nueva estación depuradora de aguas residuales (EDAR) del municipio, en la que la Junta ha invertido 1,5 millones de euros; los ayuntamientos de Moraleja del Vino y Casaseca de las Chanas han aportado un cuarto de millón y SomaCyL gestionará la nueva infraestructura durante 25 años.

El responsable regional de la cartera de Fomento y Medio Ambiente estuvo acompañado por la alcaldesa de Moraleja del Vino, Eva María Calvo; el alcalde de Casaseca de las Chanas, Domingo Gabella; la delegada territorial de la Junta en Zamora, Clara San Damián; el consejero delegado de SomaCyL, José Manuel Jiménez, y el vicepresidente primero de la Diputación de Zamora, José María Barrios.

La EDARde Moraleja del Vino completa, en la práctica, el mapa de depuradoras que la Administración autonómica asignó a la provincia de Zamora en localidades de más de 2.000 habitantes equivalentes, aunque todavía falta por terminar la de Alcañices, según el Plan Nacional de Calidad de las Aguas.

Dicho plan asignó a la Junta la construcción de las instalaciones de Benavente, Fuentesaúco, Puebla de Sanabria, Tábara, Toro, Villalpando, Zamora, Santa Cristina de la Polvorosa, Galende-Cobreros, Morales de Toro, Moraleja del Vino y Alcañices, con una inversión total cercana a 43 millones de euros.

Además, al Gobierno de España le corresponde intervenir en las instalaciones de Fermoselle, San Cristóbal de Entreviñas, Coreses, Villaralbo y Villanueva del Campo. “Los ayuntamientos aportan lo que pueden, dentro de sus economías débiles. Afortunadamente, parece que ahora van a poder disponer de sus fondos, después del fracaso de este jueves de la iniciativa sobre los remanentes”, comentó, en alusión al rechazo del Pleno del Congreso al Decreto del Gobierno sobre los remanentes de los consistorios.

También Suárez-Quiñones invitó a “ir a vivir” a los pueblos y concluyó: “La España vaciada es una expresión horrible y va a ser la España de las oportunidades, con actividad económica, movimiento e ilusión por el futuro”.

“Buena” campaña de incendios

Por otra parte, preguntado por los periodistas, el consejero reconoció que la actual campaña de incendios forestales ha sido hasta ahora “razonablemente buena”, con poco más de 500 incendios frente a los 2.000 de media anual de la última década.

Suárez-Quiñones aseguró que “no son un mal resultado”, y lo calificó de “razonablemente positivos”, aunque apeló a la prudencia porque la campaña aún no ha concluido y septiembre también es un mes “muy peligroso”. Asimismo, recordó que la campaña de prevención y extinción de incendios forestales dura todo el año y no solo en verano ya que, de hecho, “los peores meses en número de incendios suelen ser marzo o abril”.

Los buenos resultados en número de incendios los atribuyó a la implicación de la ciudadanía y al operativo de extinción formado por unos 4.500 efectivos en Castilla y León, al que ha agradecido su “profesionalidad y compromiso”.