Adiós a un gran capitán

Un emocionado Javier Moyano dice adiós al Real Valladolid sin un reproche “a su primer amor”

El Real Valladolid y sus aficionados dicen adiós a Javier Moyano, un gran capitán, que desde el primer ha defendido la camiseta blanquivioleta con “orgullo y con honor”. Tras cinco intensas temporadas y 156 partidos oficiales, en Primera y Segunda División, en el equipo vallisoletano, el jugador jienense se ha despedido emocionado de una ciudad y unos seguidores que “siempre les llevará en el corazón”.

Sin un reproche y como un señor, como le caracteriza, Javier Moyano aseguró que “lo que he vivido aquí es insustituible, el primer amor que siempre te queda ahí y aunque rompas siempre lo vas a recordar”. Asimismo, señaló que “aquí he cumplido mi sueño de jugar en Primera a base de mucho trabajo y constancia, pero he entendido, junto al club, que era momento de cerrar esta etapa, la mejor de mi carrera deportiva”.

Además el excapitán blanquivioleta quiso pedir perdón por si su forma de afrontar los problemas, siempre dando la cara, “en algún momento ha podido sentar mal o malinterpretarse”. Aunque quiso dejar claro que “mi trabajo en el trabajo y mi implicación queda demostrada sobradamente, me voy con la conciencia tranquila y me llevo el cariño de todos, no tengo nada que reprochar y si alguien tiene algo que reprocharme a mí, pido disculpas porque ha sido de manera inconsciente y siempre mirando por el interés de lo común y del Real Valladolid”.

Asimismo, tuvo palabras para una ciudad, Valladolid, “de la que me llevo grandes momentos, del frío, de su gente, de su comida y del buen vino; y si la pandemia me lo permite seguiré disfrutando de ella”.

En su despedida, Javier Moyano tuvo momentos para el recuerdo e hizo un recorrido por las cinco “maravillosas” temporadas vividas en el Real Valladolid, a pesar de que los comienzos “no fueron los mejores” en Segunda División, con momentos complicados rozando, incluso la Segunda B, pero que después se pudo revertir para dejar al equipo en Primera.

El lateral derecho destacó que “hemos conseguido generar ilusión en los aficionados y captar la atención de los más pequeños, que se sientan identificados con los colores de la ciudad y disfruten siendo del Real Valladolid”. Por último, al equipo y al nuevo capitán les dejo el consejo de “apelar siempre a la unión”, ya que “es la base de todo, que todos estemos unidos y rememos en la misma dirección”.

En cuanto a su futuro, Javier Moyano afirmó que aún está sin equipo “porque no ha querido precipitarse” y que va a estudiar todas las ofertas con las que cuenta para decidir lo mejor para él y para su familia.

El excapitán blanquivioleta deja un gran agujero en el vestuario del Real Valladolid y en el corazón de la afición que siempre le agradecerán todo lo que hizo por el equipo y el granito de arena que aportó para dejarlo en Primera División que es donde siempre debe estar.