Castilla y León y Cantabria avanzan en el “Protocolo general de colaboración” que mejorará la prestación de servicios

Ambos gobiernos trabajarán de manera conjunta en el desafío demográfico y en un nuevo modelo de financiación

Castilla y León y Cantabria han rematado el protocolo de colaboración que está listo para su firma a finales de este mes por sus presidentes, Alfonso Fernández Mañueco y Miguel Ángel Revilla, respectivamente, cuyo objetivo es “diluir el efecto frontera” para asegurar los servicios básicos a los ciudadanos con independencia de donde vivan y en el que ha primado el “pragmatismo por encima de ideologías”.

Así lo explicaron el consejero de la Presidencia de Castilla y León, Ángel Ibáñez, y su homóloga de Cantabria, Paula Fernández, en declaraciones tras la reunión mantenida en la Sede de la Presidencia de la Junta de Castilla y León, en el que ambos afirmaron que es un protocolo “muy completo” de dos gobiernos que “miran al futuro”.

“El principal objetivo que buscamos en Castilla y León con la culminación de este protocolo es diluir el efecto frontera con las comunidades limítrofes, de esta forma aseguramos a nuestros paisanos una correcta prestación de los servicios esenciales vivan donde vivan, en el caso de este protocolo con especial atención a las franjas del norte de Burgos, norte de Palencia y noreste de León”, aseguró Ibáñez.

El contenido del acuerdo comprende múltiples materias, destacando especialmente la atención sanitaria, un punto prioritario del texto que tiene por objeto ampliar la cobertura a los habitantes de las zonas limítrofes, suponiendo un beneficio significativo para ambas comunidades.

Contempla, además, avances en materia educativa con la finalidad de mejorar su calidad y optimizar los recursos existentes para el alumnado en ambos territorios; pone énfasis en la colaboración en materia de cooperación medioambiental; infraestructuras de comunicación y transportes; el compromiso en el refuerzo de los vínculos en materia cultural existentes entre ambos territorios, así como en el fomento de recursos turísticos y su promoción.

La iniciativa también también presta atención a la materia económica en lo referente a la hacienda o la gestión tributaria. Por otro lado, contempla la atención a las personas en áreas como la Dependencia e incluye puntos de encuentro en lo referente a mecanismos de cooperación en materia de protección civil y emergencias.

Finalmente, el texto recoge acuerdos para la simplificación administrativa y atención al ciudadano, el impulso a la innovación, colaboración en materia de consumo, cooperación al desarrollo, juego responsable, así como acción exterior y demografía.

El consejero castellano y leonés ensalzó el trabajo que ambas administraciones han realizado en los últimos meses para poder ultimar el texto definitivo que suscribirán los presidentes en próximas fechas. “El contenido del protocolo es el resultado del esfuerzo en la colaboración entre dos gobiernos que miran al futuro con ánimo decidido por mejorar la calidad de vida de las personas. Nos unen, además, algunos retos en los que la colaboración será crucial, tales como una realidad demográfica que necesita atención prioritaria por parte del Gobierno de España y las instituciones europeas, o la necesidad de una financiación autonómica justa. Los castellanos y leoneses y los cántabros merecen un trato igualitario”, subrayó.