Casado: “Nos espera un noviembre terrible”

Castilla y León suma 840 contagios y bate el récord de fallecidos con 34 mientras que la consejera de Sanidad asegura que la prioridad es reducir los positivos y augura que la pandemia podría prolongarse hasta mayo

La consejera de Sanidad, Verónica Casado, en la Comisión de Sanidad de las Cortesmir_ical | Miriam ChacónIcal

Castilla y León se encuentra en situación de máximo riesgo, con una tasa de incidencia en la Comunidad de 828 casos por cada cien mil habitantes, la quinta peor de toda España. De hecho, el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ha anunciado este martes nuevas medidas de contención del virus a partir del viernes a las 0,00 horas, como el cierre de la hostelería o la suspensión de las visitas a las residencias de mayores.

Los nuevos contagios contabilizados este martes son 840, y aunque son 300 menos que ayer, el número de fallecidos por covid asciende a 34, tres de ellos en residencias, lo que supone un nuevo récord de la serie histórica de esta segunda ola, y que deja la cifra total de muertos por esta enfermedad en 2.936 en hospitales y 819 en residencias, a los que habría que sumar los 1.105 que perdieron la vida con síntomas compatibles pero sin la PCR.

En al actualidad, el número de personas que han padecido o padecen la enfermedad es de 93.745, de las que 87.125 cuentan con la confirmación de la prueba PCR, mientras que la presión hospitalaria sigue creciendo y son ya 1386 las personas hospitalizadas en planta, con una ocupación del 68 por ciento, y 192 en las unidades de críticos, con un 7 por ciento de camas con pacientes.

Se mantienen los 706 brotes activos que había este lunes aunque con 91 personas más implicadas en alguno de ellos y en cuarentena.

“Hemos perdido el miedo a la covid y esto es peligroso”, advierte la consejera de Sanidad, durante su comparecencia en la Comisión de Sanidad de las Cortes, donde recuerda la necesidad de trabajar de forma coordinada y codo con codo entre todas las administraciones y advierte de que esta segunda ola “va a hacer mucho daño” en cuanto a víctimas sanitarias, pero también económicas y en lo social. “Habrá un fuerte impacto”, alerta Casado, que aunque no se atreve a hacer un pronóstico, sí que deja entrever que no espera un noviembre “terrible” y que la pandemia podría extenderse como mínimo hasta mayo si no hay una vacuna o un tratamiento que paralice antes la enfermedad

Casado apunta asimismo que el objetivo prioritario en estos momentos es reducir el número de contagios así como recuperar a los infectados, ya que de no hacerlo y mantener el ritmo actual no se conseguirá nada y la situación se agravará aún más.

La consejera se expresaba así durante su intervención inicial de más de una hora en la Comisión de Sanidad de las Cortes, donde aportaba numerosos datos sobre las actuaciones de la Junta desde marzo, y destacaba las 61.597 pruebas que se han hecho en los últimos siete días, con un 21 por ciento de ellas positivas.

También ponía en valor algunas diferencias entre cómo se afrontó al virus en marzo y cómo se está haciendo ahora, en referencia a los 243 millones de equipos de protección individual o los 380 respiradores con los que cuenta la Comunidad en la reserva estratégica, algo que no ocurrió al inicio de la pandemia. Asimismo, hacía referencia a las 82 nuevas camas en las UCI estructurales, las 7.683 personas contratadas en estos meses para luchar contra el virus, 3.083 enfermeras, 2.310 TCAES y más de mil celadores, entre ellos, o los 1.150 rastreadores existentes, de los que 120 son militares del Ejército de Tierra, que trabajan cada día para seguir las huellas de la covid por la Región.

Si bien, Casado advertía de la falta de médicos y enfermeras en la bolsa de empleo, un problema que afecta a toda España, y por ello apuntaba a la necesidad de formar a más gente y que se agilicen los procesos. Igualmente, la consejera defendía la importancia de que haya homogeneidad en las medidas que se aplican en todas las regiones “para no volver locos a los ciudadanos", porque, según decía, “lo peor que nos podría pasar sería que la gente no entendiese nada”.

En este sentido, apelaba a la importancia de las campañas de información llevadas a cabo para que le gente sepa qué debe hacer en cada caso, por ejemplo en el caso de personas a las que se les ha hecho una PCR y ha resultado negativo pero ha estado en contacto estrecho con un positivo, por lo que debe estar diez días en cuarentena y quedarse en casa, “algo que no todos los están haciendo y que es vital para frenar al virus”, apuntaba.

Finalmente, la consejera lanzaba un mensaje de optimismo, cuando aseguraba que se va a conseguir derrotar al virus, pero para ello insistía en la necesidad de que haya coordinación, colaboración y complicidad entre administraciones a la hora de aportar información fidedigna y que no se use la pandemia como arma política arrojadiza.

Residencias

En cuanto a la situación en las residencias, aparte delos tres fallecidos en ellas, 8.484 superaron la infección, cincuenta están aislados con síntomas compatibles, y 1.612 en la misma situación preventiva, pero asintomáticos.

En cuanto a las residencias de la Junta, acogen a 2.558 personas, con 39 hospitalizados; y 143 fallecidos positivos y otros 117 con síntomas compatibles. Además, en estos centros se confirmaron 822 casos positivos, aunque 698 superaron la infección. Hay 166 residentes en aislamiento preventivo, pese a ser asintomáticos, mientras que tres personas están con los síntomas del coronavirus.