La configuración planetaria del ‘Cielo de Salamanca’ se repetirá este agosto por primera vez en 141 años

Así lo afirma el trabajo del investigador de la Usal Carlos Tejero Prieto que revisa el contexto científico en torno a la famosa bóveda celeste del siglo XV y actualiza las teorías sobre el firmamento representado

La Universidad de Salamanca presenta en rueda de prensa el estudio ''''Astronomía en la Universidad de Salamanca a finales del s. XV. Lo que nos cuenta El Cielo de Salamanca'''', un trabajo que arroja nuevos datos sobre la fecha del firmamento representado en la reconocida b�veda celeste del Estudio salmantino pintada por Fernando Gallego. Al encuentro con los medios asisten, entre otros, el rector, Ricardo Riverom y el autor del estudio y profesor del Departamento de Matemáticas, Carlos Tejero Prieto.
La Universidad de Salamanca presenta en rueda de prensa el estudio ''''Astronomía en la Universidad de Salamanca a finales del s. XV. Lo que nos cuenta El Cielo de Salamanca'''', un trabajo que arroja nuevos datos sobre la fecha del firmamento representado en la reconocida b�veda celeste del Estudio salmantino pintada por Fernando Gallego. Al encuentro con los medios asisten, entre otros, el rector, Ricardo Riverom y el autor del estudio y profesor del Departamento de Matemáticas, Carlos Tejero Prieto. FOTO: David Arranz Agencia ICAL

Un estudio de la Universidad de Salamanca (Usal) afirma que la configuración planetaria representada en ‘El Cielo de Salamanca’ se repetirá durante el mes de agosto de 2022 tras 141 años sin producirse. Después de esta ocasión, habrá que esperar hasta 2060, según las conclusiones del trabajo del investigador Carlos Tejero Prieto, del Departamento de Matemáticas, quien presentó este jueves su estudio ‘Astronomía en la Universidad de Salamanca a finales del siglo XV. Lo que nos cuenta El Cielo de Salamanca’.

Según explicó el profesor de la Usal durante su comparecencia bajo los restos conservados de la bóveda celeste, se trata de un trabajo en el que se describe el contexto científico que rodeó a la fundación de la Cátedra de Astrología en la Universidad en torno a 1460 dando lugar a la creación de esta “magnífica y única obra de arte científico” y al florecimiento de la astronomía en Salamanca, que permite afirmar que, “a fecha de hoy, con los datos y la literatura científica de la que se dispone, tras un exhaustivo y detallado análisis de las diferentes teorías propuestas y con la información contenida en el propio ‘Cielo’, no es posible determinar una única noche para ‘El Cielo de Salamanca”, subrayó el investigador.

Así, a falta de nuevas evidencias que puedan surgir, en todo caso debería hablarse de una “multiplicidad de noches posibles” que, argumentando en favor de una fecha relacionada con el periodo de construcción de la primera biblioteca de la Universidad y en base a la “infrecuente configuración planetaria” que presenta la obra, solo permite situar el fragmento de cielo mostrado en el año 1475. Concretamente, en el intervalo de días comprendido entre el 15 y el 28 de agosto, según resolvió el autor del estudio. Una conclusión que actualiza y refuta las variadas conjeturas planteadas hasta la actualidad por diferentes expertos nacionales e internacionales en sus diferentes trabajos realizados abordando la cuestión, desde el más antiguo efectuado en los años 60 del siglo pasado hasta el más reciente publicado en 2021.

Sobre la singularidad de la configuración planetaria representada, el profesor de la Usal detalló en el encuentro con los medios, en el que estuvo acompañado por el rector, Ricardo Rivero; el vicerrector de Investigación y Transferencia, José Miguel Mateos Roco; y los catedráticos de Historia del Arte y Bellas Artes y Arte Medieval, Lucía Lahoz y el jubilado José Martínez Frías, respectivamente, “efectivamente se trata de un fenómeno extremadamente infrecuente que solo se produce en 23 ocasiones a lo largo de un período de 1100 años”.

Al respecto, complementando la revisión de la literatura científica, para la identificación bajo todos los parámetros de los posibles años que hubieran podido presentar días del ‘Cielo de Salamanca’ se desarrolló un análisis completo, mediante la herramienta Stellarium, del periodo histórico comprendido entre los años 1200 y 2300 de nuestra era, eligiendo el inicio del estudio en una fecha previa a la fundación de la Universidad de Salamanca en 1218.

Así, el primer año del periodo considerado que concordaría con la representación celeste del mural pictórico resultaría ser 1227 y el último sería al año 2295. Los datos obtenidos muestran también que existen intervalos de tiempo extremadamente largos sin configuraciones posibles, con 179, 86, 64, 107, 59, 141 y 88 de años de duración, motivados por las razones de conmensurabilidad existentes entre los períodos orbitales de los planetas.

Eventos culturales

Por otra parte, cabe destacar que el trabajo de la Usal permitió desvelar que la configuración planetaria del ‘Cielo de Salamanca’, que será observable por primera vez en 141 años, se volverá a producir del 22 al 25 de agosto de 2022. La anterior ocasión tuvo lugar durante siete días, del 8 al 14 de septiembre de 1881, y la próxima vez más cercana en el tiempo será en 2060, concretamente del 8 al 16 de septiembre, según informó el autor.

Para conmemorar la efeméride, la Universidad de Salamanca diseñó una programación cultural que incluirá, entre otras actividades, una nueva exhibición de la exposición ‘El Cielo de Salamanca’, organizada en 2018 con motivo del VIII Centenario de la Usal; además de la celebración de una conferencia sobre la investigación desarrollada; la elaboración de un panel explicativo que se colocará en la sala que alberga la obra en las Escuelas Menores informando sobre los años y días de ‘El Cielo de Salamanca’ y que dispondrá de un código ‘QR’ para acceder a los detalles completos del mural; y la celebración del ‘Maratón del Cielo de Salamanca’, por “analogía” con el conocido ‘Maratón Messier’, del 21 al 24 del próximo mes de agosto.

Concretamente, el ‘Maratón del Cielo de Salamanca’ se desarrollará los días en que se mantiene la configuración particular del Cielo desde la puesta del sol hasta el amanecer del día siguiente. Por lo que consistirá en observar Mercurio tras la puesta del sol, para continuar después con Marte, Júpiter y Saturno en el transcurso de la noche, finalizando al amanecer con la observación de Venus.

El trabajo del profesor Carlos Tejero Prieto será publicado en el próximo número de la Revista Española de Física y presentado en la XV Reunión Científica de la Sociedad Española de Astronomía en el mes de septiembre.