Medio ambiente

Un año del peor incendio de la última década en España

Tal día como mañana de hace un año empezaba un fuego que se llevó por delante la vida de cuatro personas y arrasó casi 32.000 hectáreas

Vista de la zona de San Martín de Tábara (Zamora), afectada por el incendio forestal de Losacio (Zamora)
Vista de la zona de San Martín de Tábara (Zamora), afectada por el incendio forestal de Losacio (Zamora)Mariam A. MontesinosEFE

Este lunes se cumplirá un año del devastador incendio dela localidad zamorana de Losacio, que se llevó por delante la vida de cuatro personas y arrasó cerca de 32.000 hectáreas de una zona de pinares y montes de gran riqueza faunística y medioambiental que forma parte de la reserva de la biosfera transfronteriza Meseta Ibérica, en plena Sierra de la Culebra, que para más inri apenas un mes antes había sufrido otro devastador fuego en Sarracín de Aliste y Ferreras de Abajo que abrasó 25.000 hectáreas.

En ambos casos, fue la fuerza de la naturaleza en forma de rayos de tormentas secas los que provocaron el incendio e hicieron saltar la chispa, aunque también hay que recordar que a la virulencia del fuego contribuyeron unas condiciones meteorológicas extremas marcadas por las altas temperaturas, el viento y la baja humedad.

El fuego de Losacio, además, fue el peor que ha sufrido España en la última década.

La población sigue sufriendo las graves consecuencias de estos incendios, mientras la naturaleza, más resiliente, se está recuperando poco a poco, aunque pasarán años hasta que esta zona recupere el esplendor que tenía hace un año.

Mientras tanto, la sociedad se sigue movilizando para atraer turistas que revitalicen la zona y para seguir llamando la atención a las instituciones. Además, no dejan de promover actividades culturales, como las que se han programado este fin de semana en dos de los municipios más castigados pro el fuego: Tábara y Otero de Bodas, donde se está recordando a los fallecidos en el fuego de Losacio y las consecuencias.

Así, en Tábara, la asociación Poetiza ha promovido un recital con participación de poetas y músicos de Zamora, Salamanca, Valladolid y Portugal para rendir un homenaje cultural a las cuatro víctimas mortales.

Además, la asociación La Culebra no se calla, surgida de la indignación vecinal por el incendio, realiza a lo largo de toda esta semana con la participación de voluntarios una obra artística en piedra seca en recuerdo de los fallecidos titulada "Evocación".

Se trata de un muro de piedras con forma de lazo gigante que se ubica en medio del monte en Otero de Bodas (Zamora) y es visible desde la carretera Nacional 631, vía de comunicación que transcurre paralela a la Sierra de la Culebra.

La cultura es, por tanto, el hilo conductor del recuerdo póstumo del manguerista Daniel Gullón, cercado por las llamas cuando trabajaba en las labores de extinción; el pastor Victoriano Antón, al que el incendio sorprendió con sus ovejas en el campo; Eugenio Ratón, atrapado por el fuego cuando huía en coche; y el voluntario Ángel Martín, que hacía un cortafuegos con una retroexcavadora cuando las llamas le engulleron en un cambio de viento.