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Turismo

El pintoresco pueblo que se suma a los Más Bonitos de España que fue clave para defender la frontera entre los reinos de Castilla y Navarra

El ambiente medieval que conservan sus calles y plazas, llenos de palacios y casas tradicionales, le ha hecho acreedor de entrar en esta prestigiosa lista

Panorámica de Santa Gadea del Cid, en Burgos Viajes y rutasLa Razón

La Asociación Los Pueblos más Bonitos de España, a la que pertenecen 122 municipios, ha incorporado a cuatro localidades durante una reunión celebrada en Santillana del Mar, en la que se han presentado las candidaturas y posteriormente han sido evaluadas y votadas por la comisión de calidad de la asociación.

Los cuatro nuevos municipios han sido seleccionados entre todas las candidaturas tras una resolución favorable, por lo que se incorporan a la asociación y gozarán de este reconocimiento.

Entre ellos se encuentra uno burgalés: Santa Gadea del Cid, de la que se ha destacado su origen medieval y que conserva un conjunto urbano muy homogéneo.

Un pueblo donde sobresale la iglesia-fortaleza de Santa María, del siglo XIV, que domina el caserío y recuerda el carácter estratégico que tuvo esta localidad durante siglos.

Esta localidad ya fue elegida la más bella de Castilla y León hace tres años en un concurso promcionado por CyLTV, la cadena autonómica de Castilla y León, por su belleza y patrimonio pero también por el cuidado en todas sus calles, fachadas y ornamentos.

En Santa Gadea del Cid apenas viven 150 personas y destaca por su trazado medieval rodeada de una recia muralla, y con los restos de la imponente fortaleza que abraza y protege al municipio desde lo alto.

Un pueblo, además, con mucha historia, que es Bien de Interés Cultural como Conjunto Histórico desde 1973 y que fue considerado un Pueblo Mágico hace un lustro también.

En Santa Gadea del Cid sobresalen también los restos de su imponente fortaleza, del siglo XV, custodiándola desde lo alto. Un castillo que llegó a estar incluido en la lista roja de patrimonio por el riesgo de convertirse en ruina en el año 2010, pero que por suerte salió de ella en 2018 salió de ella tras la restauración de la torre del homenaje.

Está situada a unos 11 kilómetros al noroeste de Miranda de Ebro, y perteneció a comienzos del siglo XI al señorío de Lantaron con el nombre de término; en lo eclesiástico, perteneció al Obispado de Valpuesta y posteriormente fue otorgado a don Lope Díaz de Haro el V.

Y aunque esté bautizada con el sobrenombre del héroe castellano, en realidad éste se añadió en el siglo XIX en homenaje al Cid Campeador.

Arquitectura popular

Un casco histórico en el que abundan las casas de adobe o mampostería del siglo XV con escudos nobiliarios, como el de los Samaniego en buen estado de conservación, o el de los Núñez, con sus dos calderas, y algunos más.

En la plaza de la Iglesia, un bello ejemplo de arquitectura popular soportalada castellana, se encuentra el centro neurálgico de la Villa, con grandes vigas de madera, en ella se celebraban los antiguos mercados medievales y en el centro se encuentra y la iglesia de San Pedro, donde se ubica el antiguo hospital de San Lázaro, fundado en 1465 como hospital de pobres y enfermos, pero ahora reconvertido en casa rural.

Ya en su interior, cabe señalar el retablo mayor de 1555 de Juan Picardo y Lope de Rueda, la sacristía y un pequeño museo diocesano.

El viajero no debe perderse sus murallas medievales, levantadas para defender la Villa en el medievo, aunque apenas quedan restos, e incluso algunas de ellas se encuentran fusionadas con las paredes de algunas viviendas.

Cuentan que hubo tres puertas en dirección al castillo, pero solo quedan dos que puedan verse y bastante bien conservadas, que en sus tiempos servían para controlar quien entraba y salía e incluso para cobrar los impuestos.

Una de ellas es el arco de la calle de Abajo o de las Eras, con interior adintelado, tejado a dos aguas y arco ojival gótico, está decorado con una talla plana de una figura humana.

La ermita románica de Nuestra Señora de las Eras, del siglo XII, o laErmita de Nuestra Señora del Patrocinio, situada en la Calle Mayor, son otros enclaves que el viajero no debe dejar de ver además de conocer su historia. Sobre todo esta última, de estilo gótico, ya que fue construida en el siglo XVIII para conmemorar las apariciones de la Virgen del Espino, junto alConvento de Nuestra Señora del Espino,.

Junto a Santa Gadea del Cid se han sumado a la lista de los pueblos más bonitos de España, las localidades orensanas de Vilanova dos Infantes y Oseira, y la valenciana de Alpuente.