Carlos Rojas

Ganador de los premios Planeta y Nadal
Ganador de los premios Planeta y NadalLa Razón

Las primeras lecturas son aquellas que te marcan, aquellas que marcarán tu destino como lector. En muchas ocasiones eso se hace sin tener una guía que te indique el camino. Es remirar en bibliotecas, ya sea la que hay en casa o en el colegio, lo que hace que el aprendiz a hombre de letras encuentre el que será su camino. Creo que mi primer encuentro con Carlos Rojas nació así, gracias al toparme con curiosidad infantil con una novela titulada «Mein Führer, Mein Führer!» donde se narraba que Hitler había sobrevivido a la guerra y permanecía oculto en un molino.

Fue allí donde encontré una voz que me fascinó siempre: la de un autor capaz de jugar con la Historia para reformularla, para hacer de la ucronía todo un arte. Carlos Rojas siempre me fascinó. La obra con la que ganó el Premio Nadal de título pomposo y a medio camino entre lo dantesco y lo cervantino, “El ingenioso hidalgo y poeta Federico García Lorca asciende a los infiernos”, siempre me ha parecido uno de los más inteligentes libros de cuantos se han escrito sobre el poeta granadino. Otra obra con premio, en este caso el Planeta, su «Azaña», creo que es una de las grandes obras maestras de nuestra narrativa. Pero Rojas también fue el primero en abrirme la puerta del mundo de Picasso con intuiciones de escritor, no de científico, que es lo que cuenta al fin y al cabo. Su «La Barcelona de Picasso» merecería ser reeditado, además de ser punta de lanza de la guía que merece el pintor respecto a la ciudad.

Rojas se ha muerto en silencio, casi olvido, algo que es una cosa muy nuestra, muy propia del país. Es injusto porque fue el promotor de vocaciones lectoras que aún perduran. Nunca lo conocí personalmente, pero una vez lo vi entrar en el edificio donde está mi redacción. Hubiera querido acercarme y decirle lo mucho que ha significado para mí el poder leerlo. No me atreví por timidez y siempre me he arrepentido de esa oportunidad perdida, de poder darle las gracias.