El jefe de los Mossos no protege a los agentes implicados en los insultos racistas

En una carta, Sallent dice que “sentimos vergüenza e indignación"

El comisario jefe de los Mossos, Eduard Sallent
El comisario jefe de los Mossos, Eduard Sallent

El comisario jefe de los Mossos d’Esquadra, Eduard Sallent, ha escrito una carta este martes dirigida a todos los efectivos del cuerpo, casi 17.000, después de conocerse el lunes la presunta agresión racista de seis agentes en Manresa. Ha dicho que son casos aislados que perjudican al cuerpo enormemente: “Sé que cuando escuchasteis la grabación también sentisteis vergüenza e indignación”.

Sallent se ha referido así al audio grabado por Wubi, un joven africano de 20 años que fue detenido en una intervención policial por un desahucio. Se pueden escuchar insultos como “mono” y “negro de mierda”, y además uno de los agentes llega a admitir que “soy racista”.

En la misiva, el comisario jefe habla de la grabación en la que se escucha cómo fue la presunta agresión de enero de 2019, y apunta que es una conducta que no representa a la policía catalana: “Atenta contra la profesionalidad y el buen trabajo que cotidianamente llevamos a cabo”. No obstante, en un hecho que llama la atención, Sallent no recurre en este caso a la habitual presunción de inocencia, ni defiende en ningún momento la actitud de los agentes.

“Entendemos que en una policía democrática no hay lugar para actitudes y conductas contrarias a sus principios y valores”, expone Sallent en la carta, y sostiene que en el cuerpo de Mossos no se tolerará ninguna actitud ni conducta racista, xenófoba o discriminatoria.

Por ello, rechaza la actuación, asegura que desde la policía catalana mantienen un compromiso para trabajar para la construcción de una sociedad justa y cohesionada, y fomentar “la edificación de puentes que garanticen la cooperación y la confianza entre la policía y la ciudadanía”.

“Os animo a seguir siendo especialmente cuidadosos en garantizar que se trata de forma apropiada a todo el mundo, que se utiliza un lenguaje neutro en todo momento y que no se permiten conductas o actitudes discriminatorias”, añade el jefe de Mossos.

La difusión de la grabación ha armado un gran revuelo, con muchas reacciones, una de ellas convertida en una manifestación vecinal de protesta en Manresa.

El cuerpo confirmó que los seis agentes implicados en el caso ya han sido cambiados de destino, una medida habitual en este tipo de asuntos. De momento, no han sido suspendidos de su trabajo y siguen dentro de los Mossos d’Esquadra. Por su parte, el conseller de Interior, Miquel Buch, avanzó que está dispuesto a comparecer para explicar los hechos.