Barcelona crea un cheque de ayudas anticovid para familias vulnerables de 200 a 475 euros al mes

El fondo de emergencia social está dotado de 18 millones para cubrir las necesidades básicas de 33.873 personas

El Ayuntamiento de Barcelona ha creado un nuevo fondo de emergencia social dotado con 18 millones de euros para cubrir las necesidades básicas de un total de 33.873 personas (de las cuales 11.843 son menores) y que forma parte del plan de choque de 35 millones que el consistorio impulsó en julio para responder a la crisis provocada por el Covid-19.

Lo han anunciado la teniente de alcalde de Derechos Sociales, Laura Pérez, y la comisionada de Acción Social, Sonia Fuertes, en una rueda de prensa este viernes en la que han destacado que se trata de la medida central del plan porque ofrece ingresos “a familias que están en situaciones muy complejas” y prevé beneficiar a unas 12.100 unidades familiares.

La ayuda será de entre 200 y 475 euros mensuales según la renta y el número de miembros de la familia, y se recibirá a través de la tarjeta monedero Barcelona Solidaria durante el segundo semestre de 2020, de manera que en este período las personas beneficiadas recibirán entre 1.200 y 2.850 euros.

Esta tarjeta se enviará directamente a los hogares, después de la notificación de la obtención de la ayuda, y a finales de septiembre se abonará el primer pago, que incluirá las mensualidades correspondientes a julio, agosto y septiembre.

Los trámites se modernizan

Los criterios para recibir la nueva prestación son haber sido empadronadas en Barcelona a 1 de enero de 2020, ser usuarias de los servicios sociales hasta el 30 de junio y haber recibido ayudas superiores a 150 euros.

Las personas que cumplan los requisitos no tendrán que hacer ninguna solicitud proactiva para recibir la ayuda y serán notificadas por el Ayuntamiento durante las próximas semanas, un aviso que recibirán por SMS, con el que podrán terminar los trámites de manera telemática para obtener la prestación.

En ese sentido, el consistorio ha destacado la innovación en la prestación de ayudas porque “elimina la burocracia en la tramitación administrativa simplificando el proceso”.

“Facilita el trámite y les sitúa en una lógica diferente porque no tienen que venir a pedir la tarjeta, sino que somos nosotros que les decimos que tienen derecho a tener esta ayuda”, ha detallado Fuertes.

Demanda paralizada

Pérez ha incidido en que estas ayudas se suman a las que ya se han dado hasta ahora y ha asegurado que se seguirán dando prestaciones de emergencia y ampliándolas si es necesario.

Además, ha explicado que la demanda de servicios sociales “se ha paralizado” después de haber constatado un crecimiento en los últimos meses a raíz de la crisis generada por el coronavirus.