Brutal ataque al gato Coco: recibe 12 disparos pero sobrevive

Investigan los hechos ocurridos en la población tarraconense de Figuerola del Camp

Coco, el gato agredido
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“Estos hechos ultrapasan una línea roja que no ha de traspasarse en ningún caso”. Así es como el Ayuntamiento de Figuerola del Camp ha calificado los hechos que han pasado a su pueblo reciente. Una familia vecina del municipio ha denunciado que uno o varios individuos han maltratado “de forma brutal” a su gato, Coco.

La familia y el Consistorio denuncian el violento ataque que ha sufrido el pobre animal indefenso, que llegó a su casa después de haber sido maltratado con diversas feridas provocadas por un arma de balines, sobre todo en la tapa. “Evidentemente, el gato fue llamado o reducido de alguna forma, para que no se moviera mientras lo maltrataban”, han denunciado.

“El Coco llegó a su casa con tres balines en la cara, con uno de ellos que le había encomendado para el viaje”, explica la familia del gato, que afirma que el veterinario se encargó de comprobar que había 12 disparos, tanto en la cara como en la cabeza. “No entiendo qué tipo de persona y con que objetivo ha hecho eso”, remarca la familia.

“Esperemos que sirva este escrito de rebeldía, para hacer reflexionar a todo el mundo, pero sobre todo a la persona o personas que lo han hecho, también a sus familiares y amigos, que sepan si en su casa tiene un arma de estas características, y a ellos en general, porque lo estiman”, ha declarado el Ayuntamiento de Figuerola del Camp en un comunicado que ha hecho llegar a los vecinos. “No bajamos la guardia, y denunciamos cualquier acto de incivismo que veamos, y sobre todo hechos como este que rebasan la línea roja”, insisten desde el Consistorio.

Por otra parte, una inspección en la tienda de cachorros “Ladridos”, en Barcelona, ha detectado y denunciado “importantes” incumplimientos al encontrar animales enfermos a la venta y 18 cadáveres en el arcón congelador que no figuraban como muertos en el libro de registro del establecimiento.

Según ha informado el Ayuntamiento, el departamento de Gestión y Protección de los Animales, junto con la Guardia Urbana, han inspeccionado la tienda, en el distrito de Nou Barris, para verificar las denuncias recibidas sobre presunto tráfico irregular de animales.

La entrada de los inspectores al establecimiento ha revelado un total de 30 cachorros de perro, de los cuales 15 estaban en la zona de venta, 12 en la zona de cuarentena y 2 hospitalizados, y han detectado coronavirus canino a tres en los boxes de los cachorros a la venta, quienes se han retirado de la venta.

A raíz de las denuncias recibidas por parte de particulares que han comprado cachorros enfermos, la inspección ha tenido como objetivo garantizar que se cumpla tanto la normativa de instalaciones como los requerimientos de salud de los cachorros a la venta.

Algunas de las normativas que el equipo de inspección ha tenido en cuenta son la prohibición de vender cachorros de menos de 8 semanas, que no pueden estar más de 3 semanas en la tienda, la obligación de vacunación y que, si están enfermos, se les debe dar la atención veterinaria que su condición requiere.

La Guardia Urbana ha abierto diligencias ante el hecho de que la veterinaria venezolana contratada por la tienda no tiene el título profesional convalidado en España y no está colegiada, por lo que no podía ejercer la práctica veterinaria ni implantar los microchips identificativos a los animales.

Además, en el arcón congelador del establecimiento han localizado 18 cadáveres de cachorros de perro no registrados en dos bolsas, una de las cuales tenía pasaportes de los animales para que fueran quemados en la incineración, y la Guardia Urbana ha intervenido los pasaportes, que serán investigados.

Los inspectores han decidido intervenir dos de los cadáveres, a los que se llevará a cabo una necropsia para determinar la causa de la muerte, y han trasladado a un cachorro hospitalizado a un hospital oficial.

La tercera teniente de alcalde de Agenda 2030, Transición Digital, Deportes y Coordinación Territorial y Metropolitana, Laia Bonet, ha subrayado que “los incumplimientos de la Ordenanza nos llevan a iniciar el proceso sancionador y derivar el expediente al servicio de licencias de Nou Barris para cesar la actividad”.

“Queremos dar un mensaje muy claro de que en Barcelona perseguimos todos los incumplimientos de la Ordenanza de Protección, Tenencia y Venta de Animales, siendo muy contundentes y claros en su aplicación, sabiendo que es una normativa muy valiente en la defensa del bienestar animal”, ha añadido Bonet.