JxCat y Comunes llevan a Aragonès a un callejón sin salida con los presupuestos

Los independentistas vuelven a chocar en el Govern por el rumbo a tomar con las cuentas y su futuro vuelve a estar en el aire

El rechazo de la CUP a aprobar los presupuestos ha dinamitado el bloque independentista hasta el punto que no solo se puede resquebrajar la mayoría parlamentaria, sino también la coalición de Govern entre Esquerra y JxCat. Los Comunes han entrado en acción para tratar de salvar la tramitación de las cuentas, pero la división entre republicanos y posconvergentes sobre la aceptación de los morados como aliado ha vuelto a tensionar al ejecutivo catalán y pone en serio riesgo la aprobación de los presupuestos este lunes.

Los anticapitalistas ratificaron su enmienda a la totalidad el sábado por la tarde y eso obligó a Esquerra a acelerar los contactos con los Comunes, único socio potencial que puede salvar los presupuestos (la otra alternativa es el PSC, pero los republicanos le mantienen el veto). Sin embargo, el rechazo mutuo que se profesan los morados y JxCat (la hostilidad entre ambas formaciones se ha ido acentuando en los últimos tiempos) ha hecho encallar las negociaciones esta tarde: los posconvergentes se han ausentado de la reunión en el Palau de la Generalitat y han convocado una comparecencia pública para advertir de que cierran la puerta a cualquier cesión en materia presupuestaria al partido de Ada Colau y Jéssica Albiach.

“No permitiremos que por la puerta de atrás se cambien los presupuestos de Giró”, ha afirmado Jordi Sánchez (JxCat) esta tarde, que ha rechazado que los Comunes planteen cambios de aspectos esenciales de “modelo de país”, y ha puesto como ejemplo proyectos como el del Hard Rock o los Juegos Olímpicos de Invierno de 2030, que ni la CUP y ni los morados quieren. Sánchez ha exigido apurar todas las opciones para un acuerdo con los cuperos y si no, ha reclamado el respaldo gratuito de PSC y Comunes (ninguno de los dos partidos está dispuesto a ello).

Ahora bien, cabe decir que algunas voces conocedoras de los entresijos del Govern también apuntan a la división dentro de las filas de JxCat ya que el conseller de Economía, Jaume Giró, estaba dispuesto a reunirse con los Comunes, pero finalmente se la han tumbado desde su propio partido. En este sentido, hay que recordar que Giró se ha comprometido a que haya cuentas: «Presupuestos o presupuestos», dijo hace dos semanas, abriéndose así a alternativas si fracasaba la relación con la CUP.

En paralelo, los Comunes también han dado muestras de su rechazo a trabajar con JxCat y han exhibido su voluntad por que Esquerra cambie de aliados y apuesta por un tripartito con el PSC. “No se puede tener un gobierno progresista con los herederos de la Convergència corrupta y neoliberal, por lo que espero que pronto pueda haber un cambio en este sentido”, ha afirmado Colau esta mañana en el discurso de clausura de la III Asamblea de Catalunya en Comú.

Ante este bloqueo, el Govern llega este lunes al día decisivo sin los apoyos necesarios para que prospere la Ley más importante de cada año, los presupuestos. En Cataluña están prorrogados desde 2020 (antes de la pandemia) y urgen unos nuevos. Si no obtiene el respaldo suficiente, Pere Aragonès tendrá que tomar medidas al ver cómo sus socios de Govern se están convirtiendo en el principal obstáculo para su supervivencia al frente de la Generalitat y tendrá que decidir si les da una nueva oportunidad o rompe y se echa en brazos de Comunes y PSC (la única alternativa viable que tiene, aunque la quiere evitar a toda costa por el coste político que tendría).

Aragonès se reunió ayer por la tarde con el conseller de Economía, Jaume Giró, y ha convocado una reunión extraordinaria del Govern a primera hora de la mañana de este lunes para valorar cómo afrontar la actual situación, mientras que los Comunes decidirán su posición definitiva. No obstante, los morados lamentan que la negociación no avanza y constatan que el Govern está dividido, lo que les genera desconfianza porque sospechan que ERC “no controla” a JxCat y eso hace “difícil tener la garantía de que se cumplirán los acuerdos” a que se lleguen. “No sabemos si estamos negociando con todo el Govern o solo con una parte”, señalan en las filas moradas. “Si quieren presupuestos, se deben mover”, añaden.

Elecciones

El Govern no podría subsistir sin unos nuevos presupuestos, aunque también es cierto que no se pueden convocar otras elecciones en Cataluña hasta que no haya pasado un año desde el inicio de la legislatura. Por tanto, hasta marzo. Y, en este sentido, tampoco cabe descartar que JxCat ande forzando un escenario de adelanto electoral de cara a tratar de vencer a Esquerra en la antesala de los comicios de municipales de 2023, donde los posconvergentes tienen la necesidad de ganar músculo para que su proyecto político se impulse.