Guerra al coche en Barcelona con una millonada en radares. ¿Pero cuánto gasta Colau en mejorar la red de bus?

El Ayuntamiento compra un dispositivo para controlar la velocidad en el túnel de Badal por casi 400.000 euros

El túnel del Badal
El túnel del Badal FOTO: Google

El Ayuntamiento de Barcelona tiene presupuestado para este año un gasto de la friolera de 394.113 euros en un radar para el control de velocidad en el túnel de Badal, una infraestructura de 2.375 metros de longitud. El contrato, con la compañía Alumbrados Viarios, fue adjudicado a finales de 2020. Podría ser que fuera por el motivo de que los conductores actualmente conocen la ubicación de las cámaras fijas y eluden las multas. Lo cierto es que los presupuestos para este año del Consistorio que dirige Ada Colau tiene destinados un millón de euros para radares, mientras que para mejorar las líneas de autobuses la partida es de 150.000.

“La ciudad de Barcelona dispone de unas vías rápidas inauguradas en 1991 que disponen para su infraestructura de diferentes elementos que forman parte de la regulación del tráfico, como pueden ser un centro de control propio, la red troncal de comunicaciones, control de accesos, etcétera, que se han de mejorar para adaptarse a la movilidad actual. El sistema de velocidad mediante el uso de nuevas tecnologías de radar por tramo en el túnel de Badal, en ambos sentidos de circulación, permitirá controlar la velocidad media permitida”, explica el “Informe de necesidad e idoneidad” que acompaña al contrato.

Este túnel forma parte de la Ronda del Mig, según recoge el pliego de prescripciones técnicas, que recorre la ciudad por el interior, en el tramo comprendido entre la plaza Ildefons Cerdà y la Avenida Diagonal. “El volumen de vehículos que circulan diariamente es muy elevado. Es una vía de alta densidad, de la red básica de la ciudad de Barcelona”, añade el documento. La velocidad máxima permitida en ese tramo es de 60 kilómetros hora.

El año pasado, Colau instaló 34 cámaras más para multar por exceso de velocidad. Su plan era que estuvieron listos en abril. Con este incremento de los radares, Barcelona disponía de 54 en total. Desglosados por tipo, hay cinco radares de tramo; 12 en entornos escolares; y, el resto (37) serán de punto. Con estas cámaras, superó con creces a Madrid (según datos de 2021), que tenía 28.

Los nuevos radares están situados especialmente en las arterias principales. Así, se incorporaron tres más en avenida Diagonal (a la altura de plaza Pío XII, de calle Numancia y de calle Roger de Flor); tres más en Gran Vía (a la altura de calle Química, calle Sant Roc y calle Selva de Mar); y, uno de tramo en la recién estrenada ronda de Glòries. También está previsto la activación de otros dos radares de tramo en el túnel de la Rovira (en los dos sentidos de la circulación) y en la ronda del Litoral (entre la Barceloneta y Miramar).

Otros de los radares más destacados estarán situados en la céntrica confluencia de la calle de Pau Claris con la plaza de Urquinaona; en calle Aragón (uno de tramo entre las calles Urgell y Casanovas y otro fijo cerca del cruce con avenida meridiana); y, en calle Balmes (cerca del cruce con ronda del General Mitre).

Cataluña dispone en total de 241 radares, según datos del Servei Català de Transit, que es quien ostenta las competencias en materia de tráfico.