Identifican una molécula que podría participar en la metástasis de hueso en el cáncer de próstata

El 70% de los pacientes con tumor de próstata avanzado desarrollan metástasis ósea, para la que no existe un tratamiento eficaz

Investigadores de IDIBELL, la Universidad de Barcelona y Vall d'Hebron han desarrollado el estudio para identificar qué moléculas podrían favorecer la metástasis ósea en el cáncer de próstata
Investigadores de IDIBELL, la Universidad de Barcelona y Vall d'Hebron han desarrollado el estudio para identificar qué moléculas podrían favorecer la metástasis ósea en el cáncer de próstata FOTO: IDIBELL

El cáncer de próstata es, a día de hoy, el más prevalente en hombres, por lo que es una de las principales causas de muerte por cáncer entre este colectivo, concretamente la quinta. Pese a que cuando éste se diagnostica en una estado temprano es curable en prácticamente el 100% de los casos, si se disemina suele progresar de forma que tiende a ser resistente a los tratamientos y, en un 70% de los casos, esa diseminación del cáncer de próstata avanzado es por metástasis en los huesos, para la que no existe una terapia eficaz y además afecta significativamente a la calidad de vida del paciente al producir dolor, fracturas, compresión de la médula...

En este contexto, investigadores de IDIBELL, la Universidad de Barcelona y el Hospital Vall d’Hebron pusieron en marcha un estudio para tratar de identificar factores que conducen a la célula de cáncer de próstata a hacer metástasis de hueso para intentar aumentar la supervivencia de cáncer de próstata y la calidad de vida de estos pacientes. “Para hacer esta identificación, generamos un modelo animal que reproducía estas metástasis de hueso. La idea era generar una línea celular humana de próstata que específicamente haga metástasis de hueso y una vez obtenida esta línea, al compararla con la inicial, lo que tenga de diferente nos hace pensar que es lo que la conduce al hueso”, explica Mireia Olivan, investigadora de IDIBELL y de la UB y primera autora.

En este sentido, los investigados inyectaron “en un ratón una línea celular de cáncer de próstata, es decir, células tumorales de la próstata, y se dejó pasar unas semanas, tras las cuales éstas llegaron a diferentes sitios, entre ellos, el hueso”. “Aislamos estas células del hueso y las volvimos a introducir en otro ratón y así varias veces, de forma que íbamos seleccionando y enriqueciendo las células que preferentemente hacían metástasis de hueso”, recuerda Olivan, quien al respecto señala que, tras ese proceso, “se comparó la línea tumoral inicial y aquélla que había pasado varias rondas de selección dentro de ratón y que siempre había ido a hueso”.

Tras analizar la expresión de microRNA, que son moléculas de ARN pequeñas que están involucradas en muchos procesos celulares, se identificó un grupo diferencialmente expresado entre una línea y otra, y tras unas validación in vitro, se comprobó que el microRNA miR-135b podría estar relacionado con esta migración preferente a hueso. “En este estudio hemos hallado, pues, un microRNA con potencial participación en el establecimiento de las metástasis óseas”, señala Olivan para a continuación especificar que “se ha visto que las células que hacen metástasis a hueso pierden la expresión de este microRNA, es decir que hay una bajada de los niveles de este microRNA, cuya función es la de bloquear la expresión de proteínas, por lo que al bajar este microRNA, aumenta la expresión de genes o proteínas involucradas en la metástasis de hueso, de manera que la pérdida de expresión favorecería que la célula migrase a hueso”.

“También hemos visto que aquellos pacientes con metástasis tienen menos expresión de microRNA en la sangre, de forma que podríamos decir que tiene potencial uso como biomarcador, es decir que, si tienes un paciente de próstata que tiene bajos niveles de este microRNA en sangre, se puede llegar a predecir que tenderá a hacer metástasis ósea y, por lo tanto, tendrías la posibilidad de adaptar el tratamiento de forma más temprana para evitar este desarrollo”, apunta la investigadora, quien además indica que “en un futuro, ese mismo microRNA o alguno de sus genes diana, podría llegar a ser una diana terapéutica”.

En cualquier caso, como pone de relieve Olivan, “con esta investigación hemos visto que este microRNA está disminuido en la metástasis, pero ahora habría que genera una línea celular que tenga el microRNA aumentando para comprobar que realmente hace metástasis de hueso cuando lo inyectamos en ratón, ”. “En nuestro estudio hay una primera fase de descubrimiento de moléculas potencialmente relacionadas con la metástasis de hueso, se ha hecho una validación in vitro con líneas celulares y ahora faltaría validarlo in vivo, en animales de laboratorio”, añade.

Este hallazgo podría tener implicación más allá del cáncer de próstata ya que, tal y como señala la investigadora “se podría suponer que esta molécula está involucrado en aquellos cánceres que tienden a hacer metástasis en hueso, como en cáncer de mama, en el que también se ha visto que este microRNA está disminuido, pero hay que estudiarlo”.