El escándalo de las prejubilaciones doradas: el Parlament las mantiene

La Mesa se resiste a suprimir las vigentes y pospone hasta junio el plazo para negociar con los trabajadores cuando la polémica estalló en enero

El diputado de la CUP, Carles Riera, conversa con la presidenta del Parlament, Laura Borràs, durante el último pleno
El diputado de la CUP, Carles Riera, conversa con la presidenta del Parlament, Laura Borràs, durante el último pleno FOTO: Quique García EFE

Los funcionarios del Parlament de entre 60 y 65 años que cobran sin trabajar lo seguirán haciendo al menos hasta verano. La cámara catalana presidida por Laura Borràs (Junts) se resiste a acabar con las prejubilaciones doradas vigentes y ha retrasado el plazo para llegar a un acuerdo con los trabajadores hasta el 17 de junio cuando la polémica estalló en enero y la Mesa se propuso atajarlo antes de abril.

El pasado mes de febrero, la comisión de Asuntos Institucionales (CAI) del Parlament acordó por unanimidad suprimir las licencias de edad que permiten a funcionarios de más de 60 años cobrar el sueldo íntegro sin ir a trabajar, aunque con una moratoria hasta abril para aquellos que ya estaban acogidos a este régimen. Llegados a este punto y con la negociación aún en un estadio muy preliminar, la Mesa ha dado marcha atrás y ha retrasado dos meses y medio más la decisión. En concreto hasta el mencionado 17 de junio, justo a las puertas de verano.

Actualmente, hay 21 trabajadores públicos de la cámara que están disfrutando de cobrar sin trabajar, mientras que 12 más tienen concedidas sus respectivas licencias de edad pero todavía no las disfrutan después de que el proceso se congelara tras el escándalo público. Este jueves la Comisión de Asuntos Institucionales (CAI) de la cámara deberá el nuevo calendario, con el próximo 17 de junio como fecha marcada en rojo en el calendario.

Según fuentes de la Mesa, hasta que haya una decisión final se suspenden las licencias por edad que se tenían que empezar a aplicar en las próximas semanas. La cámara acordó en febrero eliminar estas prejubilaciones doradas y abrir una negociación con el Consell de Personal: alcanzar un acuerdo con los trabajadores no es obligatorio, pero sí lo es abrir esta negociación, que está previsto que empiece pronto. Aurora Madaula (Junts) y Ferran Pedret (PSC) serán los encargados de negociar con el personal laboral.

El Parlament habilitó la cláusula en 2008 bajo la presidencia de Ernest Benach (ERC), y la ha mantenido a lo largo de 13 años pese a que la polémica no estalló hasta principios de este 2022. Los requisitos para optar este tipo de emolumentos son haber trabajado 15 años en la cámara y tener 60 años: si se cumplen, los funcionarios pueden aspirar a tener cinco años de sueldo completo sin trabajar.

A día de hoy, la cámara gasta 1,7 millones de euros anuales -de los 4.000 a más de 10.000 al mes- en sueldos a 21 empleados públicos que no trabajan entre los 60 y los 65 años.