El plan de Cataluña ante la crisis: subir un 33% el impuesto nuclear en plena escalada de precios

La Generalitat anuncia por contra que congela el incremento del impuesto de CO2 ante el aumento del coste del combustible

Reunión semanal del Govern con Aragonès al frente
Reunión semanal del Govern con Aragonès al frente FOTO: Rubén Moreno

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha desgranado este martes un paquete de medidas para dar respuesta a la crisis derivada de la guerra en Ucrania con una dotación inicial de 120 millones de euros. Un anuncio que le ha permitido sacar pecho y presumir de gestión al frente del Ejecutivo -uno de los objetivos de ERC para esta legislatura- y que forma parte de un plan con dos puntos clave: exigir al Gobierno de Pedro Sánchez elevar al 1% el límite de déficit -actualmente es del 0,6%- para sumar 1.000 millones de euros y un importante hachazo fiscal con un incremento del 33% a las nucleares, mientras que el de emisiones de CO2 (dióxido de arbono) queda congelado ante el alza de los precios del carburante.

Así lo ha anunciado en la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del Govern, en la que ha comparecido para informar sobre el paquete de medidas aprobado por el ejecutivo catalán para abordar las consecuencias económicas y sociales derivadas de la guerra en Ucrania.

El objetivo del plan de respuesta a las múltiples crisis es “preservar la economía productiva” de Cataluña ante los “tiempos difíciles” que se avecinan y que exigirán disponer de más recursos.

Por ello, además de explicar el decreto ley de medidas urgentes en el ámbito tributario y financiero aprobado por el Govern, Aragonès ha instado al Ejecutivo central a “flexibilizar los objetivos de déficit”, del 0,6 % al 1%, lo que según el republicano permitiría a la Generalitat disponer de 1.000 millones de euros más. “Es imprescindible”, ha exigido el president con la vista puesta en la Moncloa y al Gobierno, a quien requerirá “formalmente” aumentar la capacidad de endeudamiento de Cataluña.

En cuanto a las medidas concretas anunciadas destaca el impuesto especial para las nucleares con un aumento del 33% de la tasa de almacenaje de la energía eléctrica con el que la Generalitat espera recaudar 20 millones de euros. Estos fondos los pretende reinvertir en medidas para incentivar la generación de energías renovables.