Colau planea nuevos vetos al turismo en el centro de Barcelona

El Ayuntamiento impulsará un plan para gestionar la actividad turística “masiva” este verano y estudia medidas concretas para poner coto a los grupos en el distrito de Ciutat Vella

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, durante el pleno del Ayuntamiento de Barcelona
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, durante el pleno del Ayuntamiento de Barcelona FOTO: Andreu Dalmau EFE

Barcelona recupera el tono tras la pandemia y son miles los turistas que han vuelto a pisar las Ramblas, el paseo de Gràcia, el barrio Gótico o la Barceloneta. Una estampa que había quedado guardada en un cajón por el virus y las restricciones, y que ahora vuelve a ver la luz con la vista puesta en verano. Y el Ayuntamiento de Barcelona desempolva también el debate sobre el turismo masivo y ya planea nuevos vetos en el centro de la capital catalana.

En concreto, el concejal del distrito de Ciutat Vella, Jordi Rabassa (BComú), ha encargado a los servicios jurídicos municipales que analicen cómo pueden limitarse las aglomeraciones de visitantes en la zona, enclave turístico por excelencia de Barcelona y que engloba el Gótico, el Raval, la Ribera y la Barceloneta.

En una entrevista en Betevé, Rabassa explicó las dos actuaciones que el Consistorio baraja, una a largo plazo con la Concejalía de Movilidad y Turismo; y otra a corto, para este mismo verano. Y en este último paquete entrarían medidas como por ejemplo limitar el volumen de los altavoces de los guías turísticos, acotar de alguna manera el número de personas que van en cada grupo y una tercera que incluiría la posibilidad de limitar el aforo en espacios emblemáticos. “Estamos viendo con los servicios jurídicos cómo lo podemos hacer porque la competencia es de la Generalitat de Cataluña”, aseguró el concejal del distrito de Ciutat Vella, de Barcelona en Comú, en la televisión local.

En paralelo a este anuncio, el pleno del Ayuntamiento ha aprobado justo este viernes una resolución de Esquerra con los votos del Gobierno de Colau para impulsar un plan de medidas antes del 30 de junio y gestionar el turismo este verano en el marco de la «reactivación de la actividad turística masiva» del sector en la ciudad. Los republicanos reclaman precisamente, y entre otras medidas, limitar a 15 las personas por grupo turístico.

La propuesta pide licitar con urgencia la contratación y reactivación del equipo de visualización de alojamientos ilegales, insta a presentar el informe sobre la capacidad de carga turística de la ciudad de Barcelona para valorar, entre otros, la gestión de la llegada de cruceristas en tráfico o informar sobre la previsión de ingresos del Impuesto sobre las Estancias en Establecimientos Turísticos (IEET) y de su recargo municipal este 2022, así como qué proyectos tiene previsto financiar con la cantidad recaudada.

El “plan Verano”, presentado por ERC y que también insta a promocionar rutas turísticas alternativas para descongestionar el centro, ha contado con los votos favorables de ERC, BComú y PSC; la abstención de Junts, PP, y el rechazo de Cs, Valents y la concejal no adscrita.

Eso sí, en el debate previo a la votación se evidenciaron las distintas sensibilidades en el Gobierno municipal: el líder del PSC y primer teniente de alcalde, Jaume Collboni, ha advertido a ERC de que tenga «mucho cuidado» con caer en el discurso turismofóbico, y ha reprochado a los republicanos que parece que les moleste volver a la normalidad del turismo.