Sociedad

PLD Space será la Space X española y despegará este mismo año

La cohetería privada esta dando fuerte en todo el mundo y su estela ha llegado a nosotros con los cohetes Miura, de PLD, que entrarán en funcionamiento a finales de 2022.

España tendrá su primer lanzador espacial, y en vez de en Cabo Cañaveral, estará en Huelva. Concretamente, se encontrará ubicado en la localidad de El Arenosillo, lugar poco conocido por el público general, pero donde ya hay un centro de experimentación de proyectos aeroespaciales desde hace unos 56 años. Y es que estamos hablando de la historia de un sueño, uno de esos pocos que llegan a hacerse realidad. Imagina diseñar y dirigir la construcción del primer cohete suborbital de un país. Es, posiblemente, el paradigma de la hoja en blanco, porque, aunque hay infinidad de literatura al respecto, no existe una guía sencilla que, mediante un completo árbol de decisiones, te lleve desde la nada hasta tener tu primer cohete. Hace falta una dosis de obsesión bien emulsionada con fondos, dos cosas que no siempre vienen de la mano y que a veces cuesta juntar, pero que, bien hermandas, dan a luz resultados tan contundentes como consistentes.

Salvando las distancias, una obsesión así fue la que se apoderó de aquellos niños que se convertirían en von Braun y Korolev, padres de los proyectos espaciales de Estados Unidos y la Unión Soviética (respectivamente) durante la carrera espacial. Se obsesionaron con los viajes espaciales, con la cohetería y las fantasías no tan fantasiosas del gran Julio Verne. Hoy, un siglo y pico después del nacimiento de Korolev y algo menos de 100 años tras el nacimiento de von Braun, el reto sigue siendo titánico. La tecnología, las piezas y las necesidades avanzan a la carrera y viran en seco, son impredecibles y, para tenerlas en cuenta, los proyectos espaciales han de estar en constante adaptación, actualizando el reto. En este contexto, no sin su dosis de épica, es en el que una empresa española ha decidido proporcionarnos nuestros primeros cohetes para exploración espacial. La empresa llama PLD Space y sus cohetes llevarán el nombre de Miura.

“Cohetes” no significa “astronautas”

Hace tiempo que se han ido filtrando noticias sobre este ilusionante proyecto, pero durante los últimos meses su presencia se ha vuelto más evidente, en parte gracias a los fondos recibidos desde la Agencia Espacial Europea (ESA). Esta ha cerrado un contrato con PLD Space por valor de un millón de euros para estudiar la reutilización de la primera etapa del Miura 5, porque efectivamente, estos cohetes hechos en España serán reutilizables. Sin embargo, casualmente la noticia del millón de euros vio la luz el mismo día en que se comunicó que en la Estrategia de Seguridad Nacional de 2021 se incluía la creación de una Agencia Espacial Española. Lo que tendría que haber sido una sinergia se convirtió en un monólogo de connotaciones políticas y castiza agencia espacial copó las secciones de ciencia.

Sin embargo, ambas noticias están relacionadas, porque tienen objetivos similares. Ninguna pretende poner astronautas españoles en la Luna, sino desarrollar proyectos que nos permitan poner en órbita satélites sin depender de empresas y agencias extranjeras. Existen multitud de misiones más asequibles que las épicas aventuras espaciales que Hollywood nos ha contado. Y en un mundo donde ya hay más de 70 agencias espaciales, de las cuales apenas una decena tienen capacidad de hacer lanzamientos, tal vez nosotros debamos unirnos a la tendencia antes de que sea tarde.

El Miura 1 es el primer cohete de fabricación española que se lanzará al espacio. Expuesto los días 12, 13 y 14 de noviembre delante del Museo de Ciencias Naturales-
El Miura 1 es el primer cohete de fabricación española que se lanzará al espacio. Expuesto los días 12, 13 y 14 de noviembre delante del Museo de Ciencias Naturales- FOTO: Alberto R. Roldán La Razón

Dos miuras en el espacio

PLD está desarrollando dos cohetes, concretamente, ambos llamados Miura, pero apellidados con el número 1 o el número 5 para indicar sus diferencias. Miura 1 es el que despegará desde El Arenosillo durante la segunda mitad de este 2022 y se trata de un cohete reutilizable de 12,7 metros y una única etapa (no se irá desmontando por bloques a medida que despegue). Este podrá llevar unos 100 kilogramos de carga útil en vuelos suborbitales, lo cual significa que ascenderán más de 100 kilómetros (120-150km en este caso), alcanzando la frontera del espacio según la línea de Kármán, pero no entrarán en órbita rodeando por completo la Tierra, sino que subirá y bajará en poco tiempo.

En su cofia, que es la cápsula que encabeza al cohete y que se abre en dos mitades, como si fuera una almeja, habrá espacio para varias cargas. De hecho, en el primer lanzamiento se llevará un proyecto del centro de investigación ZARM de Bremen de Alemania, otro de la Universidad de Embry-Riddle de Florida y una tercera carga de pago del propio PLD Space.

Ahora bien, la joya de la corona de PLD Space es el Miura 5, un cohete de 26 metros que no podremos ver elevarse hasta 2024. Se trata de un lanzador orbital que despegará desde la Guayana Francesa y que podrá poner en órbita cargas de entre 400 y 850 kilos (en función del tipo de órbita que se busque). El Miura 5, que también será reutilizable, sí estará formado por varias etapas que irán desprendiéndose a medida que ascienda, ayudándole a aligerar peso según se vacíen de combustible (como cualquier otro cohete al que estemos acostumbrados).

En cuanto al Miura 1, se espera que sea reutilizable hasta 3 veces y, tanto él como el Miura 5 tendrán que frenar su reentrada en la atmósfera mediante motores y paracaídas, cayendo en el mar para ser recuperado. Para Miura 1, la idea es que caiga al mar a unos 70 kilómetros de la costa de Huelva, permitiendo que su recuperación sea relativamente rápida.

De izquierda a derecha. Raúl Verdú cofundador de PLD Space, Ezequiel Sánchez presidente ejecutivo y Raúl Torres, CEO y cofundador.
De izquierda a derecha. Raúl Verdú cofundador de PLD Space, Ezequiel Sánchez presidente ejecutivo y Raúl Torres, CEO y cofundador. FOTO: PLD Space

A pocos meses del lanzamiento

No cabe duda de que nos encontramos ante un evento histórico, al menos para nuestro país. Porque, por supuesto que llevamos tiempo siendo partícipes de la era espacial, colaborando activamente en proyectos que ya están ahí afuera, en el cosmos, pero este será el primer proyecto enteramente español que lo logre y en ello se produce una mezcla de fetichismo, economía y política que aportan valor al proyecto. Todo ello hace que, aficionados, profesionales y curiosos, esperen con expectación el lanzamiento hacia finales de 2022. Pero, precisamente atendiendo a ese recuperado interés en el espacio, cabe recordar que el debut de Miura 1 puede retrasarse, o lo que es peor, fracasar.

A pesar de todo el trabajo, el esfuerzo y el intelecto puesto en el proyecto. A pesar de las pruebas tanto virtuales como “reales”, algo siempre puede fallar. Pero cuidado, porque no hablamos de un fracaso, solo de un fallo. Porque la obra que PLD Space ha acumulado durante estos años estará ahí y el folio ya no volverá a estar en blanco. Los errores son corregibles y esperables de todo reto tecnológico. Un fallo en 2022 puede llevarnos a un éxito en 2023, pero no a un fracaso del proyecto.

QUE NO TE LA CUELEN:

  • A pesar del contrato establecido con la ESA por valor de un millón de dólares, PLD Space no depende de la Agencia Espacial Europea. Su financiación es tanto privada como pública y, por supuesto, en ella participa el gobierno español. De hecho, por grande que pueda parecer la suma de la ESA, hemos de tener en cuenta el coste real de estos proyectos y, por lo tanto, el bajo porcentaje que supone ese millón de euros. Para ponerlo en perspectiva, se estima que la financiación dedicada a este proyecto, entre inversiones, inversiones condicionadas, subvenciones, prestamos y contratos, asciende a unos 45 millones de euros. Un dinero que ha ido llegando desde 2013.
  • Ahora bien, tampoco hemos de llevar las manos a la cabeza, porque la idea es que este proyecto sea una inversión y la exploración espacial es, cada vez, un sector más rentable (por algo está popularizándose entre las grandes fortunas). Es más, para ponerlo en contexto, la financiación de este proyecto durante 9 años es menor que el presupuesto del Real Madrid para un único mes de la temporada 2021-2022 o unas 3 semanas y pico del Barça.

REFERENCIAS (MLA):