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Política

Caras largas en un PSPV que busca rearmar su estrategia

El comité nacional reunido en Alicante se da hasta primavera para trazar una nuevo discurso de cara a las elecciones de 2027

Morant acusa al PP y Vox de convertir la Comunitat Valenciana "en el laboratorio del negacionismo" Pablo MiranzoEFE

Tan solo unas pocas horas después de que el Boletín Oficial del Estado (BOE) proclamara de manera oficial a Juanfran Pérez Llorca como presidente de la Generalitat valenciana, el PSPV-PSOE reunía a su núcleo duro en Alicante para ver qué estrategia toman de aquí adelante.

Por las caras que exhibían los máximos representantes, liderados por la ministra de Ciencia y secretaria general del PSPV-POE en la Comunitat Valenciana, Diana Morant, no están muy contentos con el resultado. Trece meses después de la dana, ya no les vale ni su primera estrategia política, la de «Mazón, dimisión», una vez ya ha dejado el cargo el expresidente, ni la segunda, la de pedir elecciones tras la investidura de Pérez Llorca.

Sin embargo, de las palabras de Morant y el resto de miembros del partido reunidos ayer en el comité nacional de los socialistas valencianos se nota una falta de estrategia clara de cara a 2027.

Tanto es así que ayer mismo se dieron hasta primavera, cuando el PSPV-PSOE organizará una conferencia política para avanzar en un programa político que estará elaborado «de abajo a arriba, desde los barrios».

Es decir, salir a la calle para ver qué opina la gente y articular una voz común que deje atrás un discurso que ayer resonaba ya a resignación con unas piruetas lingüísticas pero con el mismo fondo: «laboratorio de negacionismo»; «ideologías involucionistas» y «el blanqueo de la Dictadura», dijeron varios cargos socialistas, llegando incluso al PP y Vox de favorecer a empresarios rusos con medidas urbanísticas y de «exhibir de forma pornográfica políticas racistas, xenófobas y lgtbifóbicas».

Más allá de las palabras de ataque desesperado, los socialistas aceptan que los comicios no serán pronto: «Votaremos, tarde o temprano, votaremos», dijo resignada Morant, aunque irónicamente tampoco se dio por vencedora, dejándolo a la libre interpretación del oyente: «Ganará el pueblo valenciano», aseguró.

¿Quiere el pueblo valenciano al PSPV-PSOE? Por lo que dicen las encuestas de los últimos meses no parece ser así. Morant ha perdido incluso votos con respecto a las elecciones de 2023, no sabiendo capitalizar la caída en desgracia de Mazón, y condenando a la izquierda a seguir en la oposición, siempre y cuando se cumplieran esos números que otorgarían todavía la mayoría absoluta al PP-Vox, aunque por poco.

A su falta de carisma y conexión se suma el ascenso de Pilar Bernabé, quien desde la ciudad de Valencia ojea la Generalitat Valenciana en caso de que desde La Moncloa le propongan para un relevo si no se alza el vuelo.

Lo que está claro es que con palabras como las que ayer dijo el alcalde de Xátiva, Roger Cerdà, será difícil que vuelvan a retomar la confianza del votante, al menos del alicantino. Cerdà quiso justificar haber elegido Alicante para celebrar el máximo órgano del partido entre congresos por primera vez desde 2003 y lo hizo diciendo que Alicante era «el símbolo visible de la crisis institucional que vive la Comunitat» por ser «la tierra de Mazón y la tierra de Pérez Llorca», en lo que sonó como si fuera una acusación a toda la población alicantina de haber dado vida a ambos presidentes de la Generalitat.

Una manera rara de ganarse al votante alicantino, sin duda.