El enésimo positivo del “camarada” Depardieu

Tras ser detenido en un control por conducir borracho, los superiores de la policía decidieron hacer la vista gorda

Imagen de archivo distribuida que muestra al actor francés Gerard Depardieu durante la ceremonia de apertura de una bodega en Moscú, Rusia,en 2007.
Imagen de archivo distribuida que muestra al actor francés Gerard Depardieu durante la ceremonia de apertura de una bodega en Moscú, Rusia,en 2007.

A Gerard Depardieu el rol de persona ebria se le da de maravilla. Igual interpreta a un beodo en la conmemoración de la I Guerra Mundial en el centro cultural Flagey de Bruselas, a un pasajero borracho que orina en el pasillo de un avión con destino a Dublín o a un despechado septuagenario que se despacha a cabezazos contra un paparazzi en Florencia. Pero sin duda, su papel estelar a sus 71 años, es el de motorista ebrio, por el que ya ha conseguido numerosos premios, entre otros, 4.000 euros y la retirada del permiso de conducir por un accidente en noviembre de 2018.

Ahora el actor francés nacionalizado ruso ha conseguido añadir a su palmarés otro incidente que incluye su inseparable scooter, las calles de París y no sabemos cuántas de esas 14 botellas que ha dicho en alguna ocasión que es capaz de beberse en un sólo día. Según cuenta el diario francés “Le Point”, el pasado fin de semana un motorista circulaba por la avenue du Maine de la capital gala sin ninguna consideración por el código de circulación y saltándose semáforos en rojo y cambiando de carril a placer. Cuando los agentes de policía le solicitaron que soplara en el alcoholímetro, su sorpresa fue mayúscula cuando descubrieron que se trataba de Gerard Depardieu.

Las pruebas de alcohol dieron positivo por encima del límite máximo de 0,25 gramos de alcohol por litro de aire, pero por debajo del umbral legal que permite la conducción. Al ser preguntado, el actor confesó haberse tomado al menos dos cervezas antes de ponerse el casco. Los agentes deciden entonces informar a sus superiores y se presenta en el lugar el comisario de seguridad e intervención de París. Este indica a los policías que suspendan el informe y la posible multa.

EL actor puede abandonar entonces el lugar, por supuesto sin su moto, pero acompañado de algunos amigos que le escoltaron hasta su casa. Las últimas frases de su representación de ese día también permanecerán en los anales de la cinematografía: le explicó a los agentes que ya no quería ser francés, que prefería a Vladimir Putin...