Pasolini, el visionario que fue asesinado por los servicios secretos de Italia

La biografía «El último profeta», de Miguel Dalmau y ganadora del premio Comillas , revela aspectos desconocidos del cineasta

Pier Paolo Pasolini durante el rodaje de «Teorema», una de sus películas más célebres
Pier Paolo Pasolini durante el rodaje de «Teorema», una de sus películas más célebres

El próximo mes de marzo se cumplirán cien años del nacimiento de Pier Paolo Pasolini, una de las grandes figuras de la cultura italiana. Coincidiendo con la efeméride, ayer se supo que el Premio Comillas que convoca Tusquets ha recaído en la biografía que Miguel Dalmau ha dedicado al autor de «Teorema» y que llegará precisamente en marzo a las librerías bajo el título «Pasolini. El último profeta». Dalmau, que ya tiene experiencia como biógrafo de figuras como los Goytisolo, Gil de Biedma o Cortázar, explica a este diario que en esta obra «encontraremos lo que damos por sentado. En España, sobre todo, se conoce al cineasta, pero él fue mucho más. Veremos a un Pasolini desconocido, anterior a “Roma”, y que era uno de los mejores poetas del siglo XX. También aparecen elementos de su vida íntima, muy atormentada y que le condujo a la muerte, pero también se verá ese lado suyo profético. He comprobado que anticipa medio siglo todo lo que estamos viviendo».

Cuando se le pregunta a Dalmau qué es aquello que vislumbró Pasolini antes que nadie, responde que «se adelantó en describir el mundo que vivimos. Era profeta, no adivino. Él dice “acabará así. No habrá cine sino televisión y pornografía. Será el nuevo fascismo”. Anuncia la corrupción política aceptada por la sociedad, también la destrucción del paisaje mediterráneo y del mundo. Afirma que habrá pérdida de valores y eso será irreversible y habla de la tiranía de los medios de comunicación. Me interesa también resaltar –señala– que apunta al consumo como nuevo fascismo, aquello que nos hace que todos seamos iguales. El nuevo fascismo es el “Black Friday”, no sacar un retrato de Hitler. Es algo que él anuncia».

La biografía tampoco escapa a tratar de aclarar el enigma de la muerte del poeta, asesinado en extrañas circunstancias en 1975. «Fue un trabajo muy limpio de los servicios secretos italianos. No fue un delito homosexual porque en aquella época Italia estaba llena de homosexuales de prestigio como Visconti, al que nadie molestó porque no se metía en política. Pasolini es asesinado en una trampa, ya que era incómodo. Él trabajaba en una novela titulada “Petróleo” en la que quería tirar de la manta y hablar de la relación del poder y la mafia. Sabía los nombres de los que lo habían hecho», dice el autor.