Cultura

Un autorretrato de Frida Kahlo se convierte en la obra latinoamericana más cara de la historia

La obra “Diego y yo” se ha subastado por 34,9 millones de dólares, cifra que cuadruplica el anterior récord, también alcanzado por la mexicana

Una empleada de Sotheby's muestra el autorretrato de la artista mexicana Frida Khalo titulado "Diego y yo"
Una empleada de Sotheby's muestra el autorretrato de la artista mexicana Frida Khalo titulado "Diego y yo" FOTO: ANDY RAIN EFE

Nos adentramos en una temporada interesante en cuanto a las subastas de obras artísticas. El pistoletazo de salida lo dio ayer la colección Macklowe, la cual, incluyendo obras de Pollock, Picasso o Giacometti, se vendió por la friolera de 676 millones de dólares. Fue una puja histórica, así como supuso el inicio de una serie de subastas tan ambiciosas como destacables por su calidad. Ahora, ha sido el turno de Frida Kahlo: su autorretrato “Diego y yo” también hizo historia, marcando un precio récord para una obra de un artista latinoamericano en subasta. Se vendió en Nueva York por 34,9 millones de dólares, que equivaldría a unos 30,9 millones de euros. Esta cifra cuadruplica el anterior máximo histórico, también alcanzado por la pintora mexicana, de 8 millones de dólares (casi 7 millones y medio de euros), logrado en 2016.

La obra la creó Kahlo pocos años antes de su muerte, y ahora pasa a ser propiedad de Eduardo Constantini, un magnate porteño de la construcción y un coleccionista y mecenas del arte. Es, además, fundador y presidente del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), por lo que, desde que en 2001 arrancó en este espacio con la donación de más de 200 obras de los principales artistas del continente, continúa haciendo crecer la colección. No obstante, Sotheby’s, casa encargada de la subasta, asegura que Constantini planea, hasta el momento, dejar “Diego y yo” en su colección personal.

"Diego y yo", autorretrato de Frida Kahlo
"Diego y yo", autorretrato de Frida Kahlo FOTO: Sotheby's Sotheby's EFE

La obra, de pequeñas dimensiones -30 centímetros de alto y 22,4 de ancho-, fue completado en 1949, y la última vez que fue vendida fue hace 30 años. Simboliza la tormentosa relación entre Kahlo y Diego Rivera, relación tan pasional como, a veces, obsesiva. Él aparece dibujado sobre la frente de la mexicana y que a su vez tiene un tercer ojo, un elemento con el que trata de representar la continua presencia de su marido en su mente. Pintó este cuadro, asegura la directora de Arte Latinoamericano de Sotheby’s, Anna di Stasi, “en su pico de madurez artística”.

Esta subasta ha impresionado tanto a los compradores como a los expertos de la casa, pues, pese al interés que rodea siempre a Kahlo, así como al creado alrededor de este autorretrato en cuestión, se ha vendido por un precio más cercano al rango más bajo de su estimación, pues estaba entre los 30 y los 50 millones de dólares.