El regreso «interruptus» de los bienes de sijena

El enfrentamiento entre Aragón y Cataluña por el tesoro del monasterio aragonés continúa tras el retorno sólo de las piezas de «escaso valor artístico».

Vista exterior del ábside de la iglesia del Monasterio de Sijena (Huesca)
Vista exterior del ábside de la iglesia del Monasterio de Sijena (Huesca)

El enfrentamiento entre Aragón y Cataluña por el tesoro del monasterio aragonés continúa tras el retorno sólo de las piezas de «escaso valor artístico».

Eran las 13:30 horas cuando 53 piezas del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) eran trasladadas al monasterio de Sijena, tal y como la juez de Huesca había dictaminado el pasado mes de mayo. Eso sí, la devolución llegaba un día después de la fecha límite impuesta por los juzgados y la remesa no era completa, puesto que faltaban 44 obras también reclamadas en el Museo de Lleida. Y no parece que la Generalitat tenga ninguna intención de cumplir con la resolución judicial, para indignación del Gobierno aragonés.

La jornada empezaba por la mañana con la decisión del Govern de devolver 53 piezas. En la reunión del consejo ejecutivo de Carles Puigdemont, se aceptaba la devolución de estas piezas como mal menor, al ser la sentencia judicial firme. Por la tarde llegaban a su punto de destino en el monasterio de Sijena, que tampoco celebró la demora y la falta de cumplimiento de la sentencia completa. Las obras se entregaron en el punto establecido por el juzgado de Huesca.

Las 53 piezas nunca habían sido expuestas en el MNAC, que las conservaban en los almacenes de sus fondos, «por su escaso valor artístico», según comentó ayer Neus Munté, portavoz de la Generalitat, a la hora de dar explicaciones por la polémica devolución de las obras. Para la portavoz, el hecho de que no hayan devuelto las 44 restantes y que están en posesión del Museo de Lleida se debe a que «no han finalizado los procedimientos legalmente requeridos por la normativa de patrimonio cultural».

A partir de aquí empiezan los tecnicismos legales para no cumplir la resolución judicial. Como explicó Munté, estos 44 bienes «forman parte de una colección catalogada por la Ley de patrimonio cultural catalán, motivo por el cual, para poder ordenar el traslado, se deben cumplir una serie de trámites previstos por dicha normativa». Es decir, según la ley catalana de museos y patrimonio, que chocaría con la disposición del juzgado de Huesca, para poder dar luz verde a la devolución de las obras se tendrían que seguir una serie de trámites como, entre otros, la reunión de la Junta de Museos, un informe de las mismas entidades que aconsejaron su catalogación, además de un expediente del Departamento de Economía y la aprobación por parte de los consorcios museísticos.

Por supuesto, desde Aragón no acaba de entenderse la demora de la devolución de estas 44 piezas. En este caso, los representantes del Gobierno aragonés volvieron a pedir por la mañana a la titular del Juzgado de Huesca que exija de inmediato el cumplimiento de la sentencia que obliga a la Generalitat a devolver las 97 piezas «en sus justos términos» y que establezca «las medidas coercitivas que considere necesarias para ello», afirmó la consejera de Cultura aragonesa Mayte Pérez.

La posibilidad de que la Policía judicial se presente en Lleida y haga cumplir la sentencia es algo que bien podría suceder y que desde Aragón han amenazado en varias ocasiones . «El tiempo de la voluntad política pasó y estamos en otro asunto, que es el cumplimiento del Estado de Derecho», sentenció Pérez

La polémica llega así a un callejón sin salida después de que Santi Vila, el conseller de Cultura de la Generalitat, hubiera llegado a principios de año a un acuerdo para la devolución de la mayoría de estas piezas pero que nunca se llevó a efecto por la negativa de los representantes de ERC en el Govern. La lucha por la titularidad de las piezas continúa así en el foco.