Tradición e innovación en la Semana Santa televisiva

La misma Semana Santa pero desde ópticas distintas que no tienen por qué ser incompatibles. Como cada año, las cadenas de televisión generalistas, y algunas de TDT, tiran de su fondo de armario. Por contra, otros canales como Xplora y National Geographic se vuelcan con una programación especial en las que los documentales históricos y religiosos, más curiosidades pseudobíblicas variadas, copan su programación estos días. Entres las grandes cadenas generalistas –tanto Antena 3 como Telecinco son conscientes de que su oferta de entretenimiento se tiene que componer de otras derivadas que no pasen por el cine religioso–, TVE no se aparta ni un centímetro de lo que se espera de ella y lo que demanda su perfil de espectador: grandes clásicos del género como «Ben Hur», –que emite el viernes en horario de sobremesa–, a los que se unen otros títulos de menos voltaje fílmico como las miniseries «Atila, el rey de los Hunos» y «El rey de Jerusalén». 13TV ha planteado su programación como un maratón de género bíblico y/o de temática religiosa con películas como «El Cristo del océano», «Las sandalias del espectador», «Marco Antonio y Cleopatra», «El cáliz de plata» y «Tierra de faraones», entre otras. El canal de TDT Paramount Channel también exprime su catálogo propio a conciencia, en especial en Vienes Santo, donde su programación ofrece títulos como «Rey David», «Los diez mandamientos» y «Sansón y Dalila».

¿Hay cabida en el universo televisivo español para una Semana Santa alternativa que, sin prescindir del contenido religioso, sí priorice la vertiente más histórica además de centrarse en las últimas investigaciones –no siempre afortunadas y bastante discutibles–, sobre los últimos días de Cristo? Sí, la respuesta está en los canales Xplora, Discovery Max y National Geographic, que han preparado sus correspondientes programaciones especiales.

Hoy, en horario «late night», el canal de TDT de Atresmedia TV emite algunos piezas que bien podrían encajar en el género –si lo hubiese– de «historia ficción». Entre ellos están «Los secretos de los Apóstoles». En él, se alejan de los Evangelios para plantear otro tipo de cuestiones que se alejan del cristianismo como cuál es la razón por la que algunos escritos atribuidos a algunos de los apóstoles no están incluidos en el Nuevo Testamento o por qué se eliminó una versión del evangelio de Pedro que exime a Poncio Pilato de la condena a muerte de Jesús. En la noche del lunes, también en horario de madrugada, Xplora programa «Los enigmas del Antiguo Testamento», donde se analizan algunos de los textos que no están incluidos en la Biblia como que Salomón pudo ser un exorcista que podía haber utilizado sus poderes para construir el templo, entre otras rarezas.

Por su parte, National Geographic Channel, estrena hoy «Los milagros de Jesús» a las 21:40 horas. Si por algo es alabado este canal, propiedad de National Geographic y Fox es por el poderío visual de sus documentales, que recrean episodios históricos con el mismo mimo estético con el que se plantean visualmente en las producciones de ficción. En él, se intentan dar respuestas a algunas incógnitas que rodean el nacimiento de Cristo, sus milagros, la relación que tuvo con San Pedro y María Magdalena y su crucifixión.

Realismo

En el documental se ha priorizado el realismo –muy en la línea de «La pasión de Cristo», dirigida por Mel Gibson– para mostrar el tormento físico y anímico que vivió Jesucristo en sus últimas horas de vida, que son mostradas con toda su brutalidad. La producción añade, con el asesoramiento de investigadores, cómo fue la crucifixión, además de desvelar algunos detalles inéditos para los espectadores. Coincidiendo con el Domingo de Resurrección, National Geographic reforzará su programación con un maratón de títulos: «Jesús, el ascenso del Cristianismo», «La tumba perdida de Herodes» y «La vida secreta de los apóstoles». Especialmente interesante es el primero, ya que narra cómo en menos de cuatro siglos, el culto a Jesús pasó de ser una amalgama de creencias a instaurarse como una religión que dominó el Imperio Romano después de cientos de años en los que los cristianos fueron perseguidos.