Usrulá Corberó: «Me desinhibí mucho con “Como sobrevivir a una despedida”»

–¿Qué la convenció para interpretar a Marta? ¿Qué la distingue del resto?

–Desde el principio dije «este personaje tiene que ser mío». Es verdad que es de los que menos transición tiene, se mantiene más estable de principio a fin, pero tiene un punto de energía que me permite hacer algo diferente. Ella siempre está evaluando a los hombres, puntuándolos... y a ver qué pilla. Por eso me lo he pasado muy bien interpretándola, porque me he desinhibido mucho. Yo, cuando salgo, soy muy de bailar, solo bailar; mis amigos dicen que estoy como ausente.

–¿Se iría de cañas con la pija de «Perdiendo el Norte» y con la «destroyer» de «Cómo sobrevivir a una despedida», los personajes que interpreta en sus dos comedias de este año?

–Me las imagino más bien a las dos juntas. Eso podría ser una bomba. Son polos opuestos. Reconozco cosas de cada una en mí: soy muy «echá pa’lante», pero al mismo tiempo muy crédula.

–Siendo todos jóvenes e interpretando a chicos alocados, ¿el rodaje en Canarias llegó a irse de madre?

–Salimos un solo día de dos meses de rodaje, pero cuando vas fuera de casa acabas mimetizándote con el personaje y nos pasaron cosas muy curiosas. Yo inclusó acabé escayolada como Marta. También entramos sin querer en un sitio de intercambio de parejas, una anécdota muy bonita para la promoción de la película (risas).

–¿Está cansada de la comedia juvenil?

–No. No he tenido tiempo de cansarme. Me gustaría, dados a escoger, hacerlo todo: comedia, drama, policíaca, de heroína, misterio... Por soñar, me hubiera gustado hacer un musical como Nicole Kidman en «Moulin Rouge» o René Zellweger en «Chicago».

–¿Televisión o cine? ¿Con qué prefiere quedarse?

–Antes me sentía mucho más cómoda en televisión porque es más frenético, acorde con mi energía. Pero ahora que le he pillado el punto al cine, me gustan ambos. Son ritmos que no tienen nada que ver, aunque en principio la televisión me gusta porque los parones me vienen mal y necesito estar siempre ahí. Me va bastante la marcha.