Grigolo, el otro tenor arrojado del Met: "Me han tratado como a un asesino"

El cantante, que se muestra dispuesto a colaborar en la investigación de la Royal Opera House por "tocamiento indebido", ensaya en La Scala, donde cantará el martes

Grigolo (izda.) fue despedido del Met durante este año
Grigolo (izda.) fue despedido del Met durante este añoLa Razón

El cantante, que se muestra dispuesto a colaborar en la investigación de la Royal Opera House por "tocamiento indebido", ensaya en La Scala, donde cantará el martes

No corren buenos tiempos para la lírica. El tenor Vittorio Grigolo ha acaparado titulares desde hace un par de días por un suceso ocurrido en Japón, a donde había viajado con la Royal Opera House por el estreno de una producción de Fausto. Una de las integrantes del coro le acusó el pasado 18 de septiembre de haberla tocado indebidamente en el momento de saludar. El cantante, según ha relatado tanto él como testigos de lo sucedido, le tentó la falsa tripa que lucía para simular que estaba embarazada, ésta le amonestó y él tuvo unas palabras desagradables. "Vete a la mierda", parece que le espetó de malos modos.

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El suceso, a ojos del patio de butacas, corrió como la pólvora entre los miembros de la producción, y Grigolo, de 42 años, fue inmediatamente apartado del elenco de "Fausto", que él encabezaba, y asegura que sin poderse explicar: "Me subieron a un avión con destino a mi casa, No puede defenderme. Me han tratado como si fuera un asesino", declara. Y añade que "no recuerdo si dije esas palabras tan soeces, pero puede ser. Soy un hombre impulsivo. Creo que no se me puede condenar por haber dicho lo que dije. En esos momentos estás como en una nube, la sangre te hierve. Quizá lo dije. Y me disculpo". Se muestra tranquilo y pide "calma"ante los hechos sucedidos.

El tenor achaca el momento de euforia y confusión durante el que tuvo lugar el incidente a la subida de adrenalina después de terminar la función, "algo que nos sucede siempre. Yo me emocioné, quizá demasiado, pero no tuve intención de lastimar a nadie. Cuando todo esto sucedió pedí a la dirección que me dejaran explicarme, pero no quisieron escucharme. Habían decidido prescindir de mí", comenta.

Tras la decisión de apartarlo de la Roya Opera House, que ha abierto una investigación para aclarar lo sucedido, el Metropolitan se apresuró a anunciar que también suspendía al cantante de "La traviata", en la que él iba a cantar. En apenas unas horas el coliseo de Nueva York se deshacía para siempre de Plácido Domingo y temporalmente de Vittorio Grigolo. Por su parte, La Scala, donde el día 1 tenía previsto interpretar a Nemorino en "L'elisir d'amore"ha decidido mantenerle en cartel y el tenor ensaya desde hace días en la ciudad milanesa.