La pintura ha muerto, ¡viva la pintura!

Ni vídeo, ni instalación, ni escultura ni otros soportes que integran una colección de más de 1.000 piezas adquiridas desde los años 80

Una visitante junto a la obra «Asa-Nisi-Masa», de Juan Uslé (izquierda) y «Gabriel», de Sean Scully (derecha)
Una visitante junto a la obra «Asa-Nisi-Masa», de Juan Uslé (izquierda) y «Gabriel», de Sean Scully (derecha)

Ni vídeo, ni instalación, ni escultura ni otros soportes que integran una colección de más de 1.000 piezas adquiridas desde los años 80

«El siglo XX es el que más fechas de caducidad ha puerto a la pintura», explica Nimfa Bisbe, directora de la Colección de Arte Contemporáneo de La Caixa. Pero ya antes, en el XIX, los primeros artistas que asistieron al nacimiento del daguerrotipo, certificaron la muerte de la plástica. A partir de ahí, ha sido un no parar. La abstracción, el arte conceptual, el vídeo, la instalación, el digital... Sucesivos amagos de muerte del pincel. Pero, ahí sigue, en pleno siglo XXI, resistiendo, con una mala salud de hierro y brillantes «rentrées».

«La pintura siempre ha rebrotado, se ha redefinido o hibridado, ha ampliado sus márgenes y traspasado la superficie plana, desbordándose hacia otras dimensiones», explica Bisbe, comisaria de la muestra «La pintura. Un reto permanente», una exposición que presenta en CaixaForum Madrid, hasta el 1 de marzo de 2020, un recorrido por los últimos 30 años de la pintura en concreto a través de los fondos de la colección de La Caixa.

Ni vídeo, ni instalación, ni escultura ni otros soportes que integran una colección de más de 1.000 piezas adquiridas desde los años 80. Solo pintura, pero no solo, ya que ésta se muestra al espectador a través de 32 obras de 30 artistas en numerosos soportes e inspiraciones que demuestran hasta qué punto la pintura ha ido saliendo de su zona de confort para adaptarse al mundo complejo del arte contemporáneo. Como dice Bisbe, «la pintura siempre está en crisis, pero siempre rebrota».

La abstración, el minimal, el conceptual cobran protagonismo en una exposición que explora en seis apartados la geometría, el color o su ausencia, la leve presencia figurativa o el enigma creativo, a través de nombres consagrados como Richter, Tillmans, Mangold y Spaletti, entre otros, junto con adquisiciones más recientes como Guillermo Mora y Rubén Moreno.