La vuelta a la paz de España y Portugal

Se presentan, tras la polémica por la paternidad de la gesta, los actos del V Centenario de la Circunnavegación de Magallanes y Elcano.

El 10 de agosto de 1519 salía de Sanlúcar de Barrameda una expedición que cambiaría el curso de la historia
El 10 de agosto de 1519 salía de Sanlúcar de Barrameda una expedición que cambiaría el curso de la historia

Se presentan, tras la polémica por la paternidad de la gesta, los actos del V Centenario de la Circunnavegación de Magallanes y Elcano.

Hace quinientos años un grupo de 239 hombres procedentes de diversas ciudades europeas decidieron emprender la aventura de conocerse, descubrirse y pensarse a través de una travesía que serviría para establecer las primeras bases teóricas sobre el concepto de la globalización y para informar al mundo de que sus costuras resultaban excesivamente pequeñas. Una expedición marítima que atravesó los océanos Atlántico, Pacífico e Índico y traspasó los límites geográficos que hasta ese momento existían en materia de ciencia, economía y cultura. La magnitud de su significado y el peso de su relevancia viajan ahora al presente con motivo de la conmemoración que tiene lugar durante este año del V Centenario de la Circunnavegación de dicha expedición comandada por Fernando de Magallanes y finalizada por Juan Sebastián Elcano. La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, y su homólogo portugués, Augusto Santos Silva, han presentado en el Cuartel General de la Armada una batería de 193 acciones conjuntas con motivo de la celebración de semejante ejemplo histórico, reforzando así las relaciones diplomáticas de ambos países y acallando las tensiones pasadas detonadas por el trato recibido en la candidatura propuesta por el país luso hace dos años en la que se pretendía declarar Patrimonio de la Humanidad la gesta, obviando a España como parte determinante de la misma.

La globalización del océano

«Es cierto que cada país, cada nación cultural, cada institución, tenderá a interpretar y valorar el viaje a su manera señalando un relieve particular en la perspectiva histórica. Pero también es cierto, que la explicación de los contextos sigue siendo materia de investigación y de debate científico e intelectual. El V Centenario debe convertirse en la ocasión perfecta para estimular ese conocimiento histórico, respetando y ensalzando el papel de los dos protagonistas con independencia de quien hizo qué», señalaba en tono conciliador el ministro portugués al tiempo que mencionaba el deber de interpretar las figuras de Magallanes y Elcano no como un pretexto histórico, sino como una fuente de inspiración para pensar los océanos y analizar los saberes que fueron capaces de generar en torno a las posibilidades técnicas del ser humano. Una visión compartida, que entronca de forma directa con el enfoque de la ministra, quien ha recalcado que «se trataba de encontrar un punto de colaboración entre ambos países para celebrar un hecho del pasado, pero que tuviera significado en el presente». Siguiendo con la dinámica de consenso reinante durante la comparecencia, Calvo ha aprovechado para hacer un guiño a la necesidad actual de cuidado medioambiental que precisa nuestro entorno y que de forma inevitable se relaciona con la configuración del mundo que supuso la histórica expedición: «En este tiempo de globalización constante, de necesidad acuciante, necesitamos esforzarnos todos en la misma dirección para sacar adelante una humanidad que cada día está más estrechamente convocada a trabajar por su existencia en un planeta al que le debemos, para justicia de las generaciones futuras, la sostenibilidad del mismo». Un mundo, que sigue necesitando, entonces y ahora, cohesión.