Clásicos como nosotros

La antigüedad clásica es la cuna de toda nuestra literatura y los antiguos engendraron todos los géneros literarios sin excepción que hoy seguimos utilizando para crear el arte que se expresa con la palabra. Ciertamente, la tradición occidental ­–«nosotros los griegos», como diría Goethe- no se podría comprender sin la épica de Homero o Virgilio, la lírica de Safo o Horacio, el triunvirato de tragediógrafos griegos, la historiografía de Heródoto y Tucídides o la novela antigua. Toda nuestra educación literaria y sentimental ha bebido de las fuentes clásicas y hasta hace no mucho el currículum en la educación secundaria y superior en toda la docta Europa de tradición germánica, anglosajona o francesa dependía grandemente de la enseñanza del griego y el latín y de la mímesis de los modelos literarios, retóricos y filosóficos heredados de la antigüedad clásica. Todo esto, tristemente, está hace tiempo en franca decadencia desde que nos hemos empeñado en que la mejor educación para el ser humano es la que produce réditos inmediatos y se sustituye progresivamente la enseñanza de las humanidades por disciplinas tan dudosas como el «emprendimiento» y la «mercadotecnia», que acaso puedan dar frutos dinerarios más rápidos, pero han producido un empobrecimiento cultural y moral sin precedentes en nuestros planes de estudio y toda nuestra sociedad.

Viejos emprendimientos

Con todo, a cualquier estudiante joven al que se le hable de los héroes antiguos y de sus peripecias (aquello sí que era «emprendimiento»), tan profundamente humanas que nos siguen conmoviendo e implicando, quedará fascinado al momento y no podrá separarse jamás de los mitos y clásicos.

Por eso es especialmente de agradecer un libro como éste, que aborda, de una manera sencilla y apasionante a la par, la gran literatura de Grecia y Roma, haciéndola accesible para un público lego. Escrito nada menos que por Richard Jenkins, profesor emérito de clásicas en la Universidad de Oxford y experto en poesía antigua y su recepción, es una guía ideal para el no iniciado. Originalmente se titula «Classical Literature» pero ha sido traducido por «Un paseo por la literatura de Grecia y Roma» abundando precisamente en la idea de que se trata de una primera aproximación, carente de aparato erudito. Sin embargo, no nos equivoquemos: en este libro tenemos a nuestro alcance, de manera amena y sencilla, toda la fascinación de la literatura clásica con los mejores ejemplos y con los episodios inolvidables que nos han marcado para siempre. Comenzando por Homero y terminando en la novela latina de Apuleyo, Jenkins ha preferido dejar de lado toda la llamada Antigüedad tardía, por ser un desarrollo ya diferente en el plano literario –y también en el histórico– del corpus de la gran literatura clásica.

El ensayo, de deliciosa lectura, se centra en las obras que fueron compuestas entre los siglos VIII a.C. y II AD en las dos lenguas gloriosas que han fundado nuestra tradición y nuestra sensibilidad literaria. Ojalá este libro fuera obligatorio ahora en nuestras escuelas y no tengamos que lamentar en un futuro cercano que ya nadie hable de aquellos inmortales a los que debemos todavía hoy venerar con fervor.