Literatura

«Querido» y cruel líder

El régimen comunista de Corea del Norte es el escenario donde transcurre «El huérfano», novela que en 2013 (después de haber sido declarado desierto el año anterior por falta de obras de calidad) se alzó con el Premio Pulitzer de ficción por tratarse, como señaló la sempiterna crítica literaria de «The New York Times», Michiko Kakutani, de una «novela osada y extraordinaria».

Sea como fuere, lo cierto es que «El huérfano», en la que su autor, el prácticamente desconocido Adam Johnson, invirtió unos cuantos años consultando libros y documentos y viajando a Corea del Norte para ver in situ cómo se vive bajo un sistema totalitario, es una novela de una intensidad asfixiante que desmenuza el funcionamiento atroz de un Estado que hace de sus ciudadanos unas marionetas huérfanas, siempre al servicio de un guía al que todos llaman el «Querido Líder» y bajo la sombra de una propaganda que no cesa.

Así, en «El huérfano» Johnson cuenta, mediante vívidas escenas, la historia de Jun Do, un niño que vive en un orfanato bautizado Feliz Porvenir y que, sin embargo, a diferencia de los otros , no es completamente huérfano. Su madre, que era cantante, fue enviada cuando él era muy pequeño a Pyongyang, mientras que su padre, a cambio de que las autoridades no se llevaran también a su hijo para entregarlo a otras familias, tuvo que aceptar el trabajo que le ofrecieron: ser el supervisor del orfanato donde ahora Jun Do vive junto con otros niños a los que las autoridades no les quitaron solamente los padres, sino también los nombres: todos, allí, se llaman como algunos de los Grandes Mártires de la Revolución.

Novela audaz y correcta, con un sentido de lo que significan el ritmo y las pausas en un relato que se promete vertiginoso a través de una prosa clara y colorida Johnson va perfilando la enigmática figura de su protagonista y persigue su recorrido desde que se abre camino en la infancia y en la adolescencia hasta que, después de pasar por el ejército y de salir con licencia para secuestrar y matar, se convierte en un frío oficial de inteligencia; un hombre firme y leal capaz de aceptar todas las órdenes que se le impongan pero con un corazón que todavía, en un sistema basado en la serie y en la repetición, no sabe lo que es un amor inédito. El resultado es una novela enorme, que abarca varios años de la historia coreana reciente y en la que la imaginación exquisita de Johnson se combina con la recreación de una realidad que puede llegar a ser agobiante o simplemente ser, gracias a la propaganda persistente del régimen del «Querido Líder», que inventa barbaridades y mentiras a granel, una realidad tan delirante como alternativa. En ese sentido, no es extraño que «El huérfano», debido a su clima asfixiante y a la presencia de un poder totalitario y burocrático, haya sido comparada con los relatos de Kafka o con novelas como «1984», de Orwell. La diferencia, en este caso, es que lo que Johnson narra, de tan real, parece extraordinario.