Europa

Rototom sortea a la crisis y vende un 30% más de entradas que en 2012

El festival de reggae de Benicàssim regresa entre el 17 y el 24 de agosto con artistas como Skatalites o Damian Marley, que ofrecerá su único concierto en Europa y el primero en España

Más de 200.000 personas pasaron por Rototom en la pasada edición
Más de 200.000 personas pasaron por Rototom en la pasada edición

De nuevo, Benicàssim vuelve a convertirse en el destino de los amantes de los festivales de verano, que inundan de música las calles de esta localidad castellonense. La crisis se ha dejado notar en muchos de ellos y, mientras algunos llegaron a amenazar con no celebrarse, otros han sabido sortear la mala situación económica y han aumentado las cifras de público. Es el caso del festival de reggae Rototom, que este año celebra su XX edición (la cuarta en España) y que a menos de un mes para que arranque ha vendido ya un 30 por ciento más de entradas que el año pasado, cuando de media acudieron unas 25.000 personas diarias. Y en esta ocasión, para celebrar su vigésimo cumpleaños, han querido subir al escenario a las grandes figuras de la música jamaicana de ayer y de hoy, eso sí, sin olvidarse de las futuras promesas. Pero dos son los principales nombres de esta edición bajo el lema "Love Edition": Damian Marley y Skatalites. El primero es el hijo más polifacético de Bob Marley, mientras que los segundos son considerados los creadores del ska, estilo del que bebieron otros como el rocksteady y que acabaron dando lugar al reggae.

Entre los días 17 y 24 de agosto, miles de personas pasarán por la localidad castellonense en lo que para muchos es algo más que un festival: son unas vacaciones con ritmos jamaicanos que suponen para el área de Benicàssim un impacto económico que roza los 20 millones de euros. Motivo por el cual siempre han contado con el apoyo de las autoridades políticas. En la anterior edición, el Ayuntamiento, la Consejería de Turismo y la Diputación ya coincidieron en señalar que Rototom se había convertido en el "gran embajador de Benicàssim".

Por ello, este año han querido reunir a lo más selecto del género que hizo famoso Bob Marley para tratar de superar aún más sus mejores cifras. Así, el primer día, el 17 arrancará con el español Morodo y con la banda jamaicana "Third World", que celebra su 40 aniversario. Otra formación española algo más alejada de este estilo se subirá un día después al escenario principal adaptando su música. Se trata de "La pandilla voladora", grupo compuesto por gente de "Los Delinqüentes", "La Cabra Mecánica"y el propio "Muchachito Bombo Infierno".

Los platos fuertes llegarán a partir del miércoles 21. Ese día subirá al escenario Alborosie, el italiano afincado en Jamaica que se ha convertido en uno de sus símbolos de este festival; Ce'cile, una de las grandes voces llegada desde la isla caribeña, y Skatalites, los padres del ska desde los años 60 y que, si bien sus miembros han ido cambiando, su estilo no ha variado.

Otro nombre importante del reggae, Richie Spice, actuará el jueves 22 y un día después subirá al escenario otro de los artistas más esperados: Anthony B. Y, por último, la que quizás sea una de las actuaciones más esperadas llegará el último día, el sábado 24. Damian Marley ofrecerá en Rototom su único concierto en Europa y el primero en España. Si bien el hijo de Bob Marley ha logrado alcanzar el éxito en solitario mezclando diferentes estilos, principalmente reggae y hip-hop, su nombre sonó aún más fuerte tras formar junto a Mick Jagger o Joss Stone el grupo "SuperHeavy".

Pero no sólo de conciertos vive el Rototom, que se diferencia de muchos otros festivales en que durante prácticamente 24 horas al día es posible realizar cualquier actividad, desde conferencias o talleres a clases de baile o juegos para los más pequeños. Entre las participaciones más destacadas de este año está la de la premio Nobel de la paz Rigoberta Menchu, que se dirigirá al público el día 18.

Todo está ya preparado para que los ritmos jamaicanos invadan Benicàssim, algo que desde la organización confían en que se siga repitiendo año tras año. Eso sí, siempre que los precios por el alquiler de los terrenos no sigan subiendo sin control como ha estado ocurriendo en los últimos años y que llevaron a otros festivales como el FIB a amenazar con marcharse.