Volver al 11-m en julio

El artista Omar Jerez se atreve con una propuesta artística que recuerda el horror del atentado de 2004. «Ha sido mi trabajo más duro», confiesa

El artista Omar Jerez se atreve con una propuesta artística que recuerda el horror del atentado de 2004. «Ha sido mi trabajo más duro», confiesa

La cifra es apabullante: 9.782 horas son las que han transcurrido desde la primera explosión aquel fatídico 11-M de 2004 hasta el 29 de julio de 2015 a las 20:30. Omar Jerez ha contabilizado el tiempo a través de un vídeo, de un audio y una instalación apabullante que recoge 193 mochilas negras, seriadas, una al lado de la otra, ocupando la pared, tapizándola literalmente.

Los vídeos que Omar Jerez, tan extremo siempre en sus propuestas, ha realizado muestran los recorridos de tres de las víctimas desde que salieron de su domicilio hasta tomar el tren (de una de ellas, desgraciadamente es su hijo quien hace el recorrido). De fondo, un audio real que machaconamente repite «Próxima estación...», una y otra vez, y otra y otra y otra. A pesar del tiempo que ha pasado, de estas casi diez mil horas, el dolor sigue vivo y «no sepuede cuantificar. Cuando escucharon la detonación, para algunos fue un segundo, otros se vieron envueltos en una espiral. Por mucho que intentes aproximarte es todo una quimera, no puedes ni rozar el terrible dolor y el sufrimiento que supuso», comenta Jerez. Él escuchó a las víctimas a y a sus familares. Se le encogió el alma. ¿Otra nueva provocación? El artista, con extrema seriedad es contundente: «He querido darles dignidad con esta pieza que es muy limpia, a todas aquellas personas que saltaron al disparadero mediático, acercarme a ellos. Por mucho tacto que pongas no puedes evitar la sensación de equivocación. ¿Cómo puedes consolar a alguien cuyo familiar ha muerto? ¿Quién soy yo para hacerlo? No soy nadie, no soy nada». ¿Por qué lo hace entoces? Ha recibido peticiones de mucha gente. Quiso hacerlo totalmente descontextualizado, en el mes de julio, durante tres días, los pasados miércoles, jueves y viernes. Que no hubiera aniversarios. Ha estado un año preparándolo y ha contado con el apoyo total de las Asociación de Víctimas del 11-M: «Sin su aprobación jamás me hubiera atrevido a hacerlo», asegura. El miércoles estuvo en la galería Art Room la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, en primera fila. La sala estaba a rebosar. «Ha sido mi trabajo más duro. Cuando lo ves en directo y escuchas los testimonios no hay literatura que valga. Ellos se convierten en personas de tu entorno». Y es precisamente ese tremendo dolor el que le impidió prolongar la duración de esta obra. Han sido tres días. Intensoso, tremendos, pero tres días.

El «error» de Ortega Lara

Repite una y otra vez que sin la aprobación de la Asociación de Víctimas del 11-M jamás se hubiera atrevido a hacer una performance de ese horror. «Creo que me equivoqué cuando monté la pieza de Ortega Lara por que , ¿quién soy yo para hacer una intervención artística de aquello? Tenía que haberle llamado. No vale todo. En el arte no puedes hacer lo que te de la gana», reflexiona Oma Jerez en voz alta.