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  • La familia al completo: Míster Increíble, Elasticgirl y los pequeños Violet, Dash y el travieso Jack-Jack
    La familia al completo: Míster Increíble, Elasticgirl y los pequeños Violet, Dash y el travieso Jack-Jack

Tiempo de lectura 2 min.

03 de agosto de 2018. 03:03h

Comentada
Sergi Sánchez.  3/8/2018

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Dirección y guión: Brad Bird. Voces originales: Craig T.Nelson, Holly Hunter, Samuel L. Jackson, Catherine Keener. Estados Unidos, 2018. Duración: 118 minutos. Animación.

Cuando se estrenó «Los Increíbles», hace catorce años, el virus del cine de superhéroes aún estaba por convertirse en plaga apocalíptica. La originalidad del filme de Brad Bird no sólo radicaba en el refinamiento de su dibujo, que llevaba a la animación digital a elevadas cotas expresivas, sino, sobre todo, en desmitificar la figura icónica del superhéroe sometiéndola a una narrativa –la de la «sitcom» familiar o la comedia de costumbres suburbial– a la que no pertenecía, para devolverla después a la épica hipercinética de la acción «bigger than life». ¿Cómo reeditar la sorpresa cuando cualquier nuevo ángulo de visión sobre lo superheroico parece tener como guía las conclusiones del departamento de marketing de los estudios? Será casualidad, pero Brad Bird parece haber tomado nota de estos tiempos felizmente feministas para poner sobre la mesa la cuestión de la igualdad parental –con Bob intentando cumplir con el papel de amo de casa mientras Helen salva el mundo, aunque sea en nombre de un empresario que quiere volver a poner de moda a los superhéroes en un contexto político refractario a sus intervenciones– invirtiendo los papeles de la primera parte. Lo que nos lleva a pensar que, más que una secuela, «Los increíbles 2» es el contraplano de la original. Otra cosa es la contradicción ideológica en la que incurre Bird durante esa inversión, que implica interpretaciones mabusianas de nuestra realidad multipantalla y una encarnación del mal que puede inducir a confusión en lo que respecta a sus lecturas de política de género. Al margen de tales debates, es innegable que «Los increíbles 2» es una absoluta delicia. Es inútil insistir en la belleza de la animación de las películas de la factoría Pixar, y esta no es una excepción. Especialista en secundarios de lujo (el crítico gastronómico de su obra maestra, «Ratatouille»), Bird potencia la presencia de personajes robaescenas, empezando por el bebé Jack-Jack, que parece haberse escapado de un corto de Tex Avery mientras descubre la magnitud de sus superpoderes, y acabando por una legión de superhéroes invitados que, después de protagonizar un irresistible guateque, se convertirán en una legión de zombis atómicos preparada para hacer tambalear el nuevo equilibrio de la familia superheroica. Ni siquiera cuando sucumbe a la tentación de la redundancia –la secuencia con Edna Mode, la diseñadora de vestuario resistente a los efectos corrosivos del Mal– el filme resulta autocomplaciente: las ideas brillantes bien se merecen un (auto)homenaje.

Lo mejor

Jack-Jack poniendo patas arriba el jardín con sus poderes multiuso y el superhéroe vomitón Reflux

Lo peor

En cuestión ideológica es una película más discutible y contradictoria de lo que querría ser

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